Una mascarilla exfoliante casera puede convertirse en una opción única a la hora de exfoliar la piel. Y es que aunque el uso de una mascarilla facial es uno de esos pasos de una rutina de cuidado de la piel que, si bien es esencial, a menudo muchas personas tienden a considerarlo como un extra, por lo que es muy común que en muchas ocasiones acabe simplemente no aplicándose. No obstante, como manifiestan muchos especialistas, cuando se desea disfrutar de un régimen exfoliante que se caracterice sobre todo por ser tan eficaz como único, en particular a la hora de conseguir una piel lo más brillante y clara posible, no hay duda que este tipo de recetas de bellea serán ideales.

Claro que, evidentemente, es posible utilizar un limpiador o un sérum facial con la finalidad de eliminar sobre la superficie de la piel las distintas células muertas, y las impurezas, que con el paso de los días se han ido acumulando, revelando con ello un esplendor mucho más natural, pero el problema lo encontramos en que están diseñadas para el uso diario, lo que un uso excesivo o demasiado intenso podría ocasionar la aparición de algunos problemas cutáneos comunes, como inflamación o brotes de acné.

Receta de mascarilla exfoliante

Por suerte, una mascarilla exfoliante facial semanal, aplicada una vez a la semana, podría ser más que suficiente a la hora de ayudar a la piel a eliminar la suciedad, las impurezas y las células muertas y envejecidas que han acabado formando una capa gruesa en la epidermis, para conseguir una piel mucho más brillante, saludable y hermosa, gracias a que ayuda al proceso de renovación celular. Todo ello sin ser demasiado abrasiva u ocasionar incluso microdesgarros que puedan provocar la aparición de una molesta y dolorosa irritación cutánea.

Aunque es cierto que podemos encontrarnos a día de hoy en muchas tiendas de belleza especializadas con una amplísima diversidad de mascarillas exfoliantes, que se caracterizan por ser tan fáciles de aplicar como efectivas en lo que a los resultados se refiere, la realidad es que también podemos aprender a prepararlas nosotros mismos en casa. Lo que nos proporciona, no hay duda, un beneficio añadido. Y es que sabremos en todo momento qué ingredientes hemos utilizado en su elaboración (lo más habitual es que se caractericen por ser ingredientes de origen cien por cien natural). Es más, nos ofrece la ventaja de poder elaborarla a nuestro gusto, escogiendo únicamente aquellos ingredientes más interesantes en función de los beneficios y cualidades que proporcionen.

Si deseas aprender a hacer una, a continuación te ofrecemos descubrir una receta de mascarilla exfoliante tremendamente fácil y simple de elaborar en casa. Y, a su vez, en un próximo apartado, te proporcionamos también distintas variantes para que escojas siempre aquella que más te interese. ¿Te animas a descubrirlas con nosotros?

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Receta básica de mascarilla exfoliante casera

Nos encontramos ante una mascarilla que es ideal para prácticamente cualquier tipo de piel, aunque es mucho más interesante para quienes tienen la piel seca y madura, que precisan de una exfoliación regular para acabar con la aspereza, la sequedad y las áreas opacas. Para su elaboración utilizamos bicarbonato sódico, que actúa eliminando con suavidad las células muertas que comúnmente obstruyen los poros. La miel está, como de buen seguro sabrás, repleta de vitaminas, minerales y antioxidantes naturales; además actúa como un ingrediente activo con interesantes beneficios hidratantes, y actúa a su vez como antibacteriano.

Finalmente, la vitamina E también se convierte en un excelente antioxidante natural, útil para reducir la acción de los radicales libres y reparar la piel envejecida y dañada. Mientras que la canela ayuda a la hora de desintoxicar naturalmente la piel, aumentando el flujo de oxígeno y brindando a la piel el brillo deseado. No podemos olvidarnos de los beneficios de la leche, que contiene ácido láctico, un ácido alfahidroxiácido capaz de renovar las células.

Ingredientes: 4 cucharadas de bicarbonato de sodio, 2 cucharaditas de aceite de vitamina E, 2 cucharaditas de miel, ¼ cucharadita de canela molida y 4 cucharaditas de leche.

Elaboración: El proceso de elaboración de esta receta de mascarilla con cualidades exfoliantes es tan sencilla como simple, a la par que rápida. Tan solo debes añadir todos los ingredientes, en las cantidades indicadas, en un cuenco o bol pequeño, y combina bien todos los ingredientes, mezclando con suavidad.

Aplicación: Aplícate esta mezcla sobre la piel siempre con movimientos circulares. Deja actuar durante 15 minutos, mientras dejas que la mascarilla se seque por completo. Luego, enjuaga con abundante agua tibia. Eso sí, si deseas disfrutar de una exfoliación adicional, puedes optar por volver a masajear nuevamente con la ayuda de la yema de los dedos mientras retiras la mascarilla de la piel.

Mascarilla exfoliante de avena

La avena se caracteriza por ser uno de los mejores ingredientes naturales que existen a la hora de elaborar cualquier tipo de exfoliante facial casero, debido principalmente a sus cualidades calmantes y antiinflamatorias, lo que la convierten en una opción naturalmente ideal para quienes tienen la piel sensible o delicada. Es más, también es útil para pieles grasas y mixtas, debido a la presencia en su composición de saponinas, las cuales actúan destapando con suavidad los poros a la vez que limpian la piel y absorben tanto el aceite como la suciedad y las impurezas.

Ingredientes: ½ taza de copos de avena y agua.

Elaboración: En una licuadora, ponemos los copos de avena seca en la cantidad indicada y licuamos bien hasta que los copos hayan sido finamente molidos. Reservamos.

Aplicación: Lo cierto es que el proceso de elaboración de esta receta exfoliante es maravillosamente simple y sencilla. Para ello, colocamos simplemente una pizca de avena molida en la palma de la mano y añadimos la cantidad de agua necesaria como para formar una pasta. Luego, simplemente la aplicamos masajeando sobre la piel del rostro y del cuello, y dejamos actuar durante al menos 15 minutos. Pasado este tiempo, retiramos con agua tibia. Reservamos el resto de la avena molida en un recipiente que puedas cerrar de forma hermética para volver a utilizarla nuevamente en una futura ocasión.

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Mascarilla facial exfoliante de yogur y naranja

El yogur natural se convierte en uno de los ingredientes naturales más útiles que existen a la hora de elaborar una amplia variedad de distintas recetas de belleza, sobre todo si se caracterizan por ser recetas exfoliantes. ¿Sabes por qué? Esto es debido a que el yogur se convierte en una fuente excelente de ácido láctico, que como ya te hemos mencionado en diferentes momentos, actúa como un ácido alfahidroxiácido capaz de renovar las células, eliminando las células muertas y envejecidas, eliminando los residuos presentes en la superficie de la piel, consiguiendo con ello una piel mucho más clara y brillante.

También elaboramos esta receta con jugo de naranja recién exprimido, que proporciona también ácido cítrico, útil para iluminar la piel a la vez que proporciona cualidades antioxidantes únicas. De hecho, su contenido en vitamina C ayuda a combatir naturalmente los radicales libres, reparando el daño ambiental. Por último, en su elaboración usamos áloe vera, de reconocida acción calmante, hidratante, nutritiva y curativa, ideal para proporcionar a la piel esa sensación de suavidad tan necesaria después de la exfoliación.

Ingredientes: 1 cucharada de yogur natural, 2 cucharadita de jugo de naranja recién exprimido (con pulpa) y 2 cucharaditas de gel de áloe vera.

Elaboración: Comenzaremos partiendo una naranja por la mitad y exprimiéndola para obtener su jugo. Luego, separamos las 2 cucharaditas necesarias para esta receta, y si lo deseas, el resto puedes tomártelo. Ahora, en un tazón, añadimos todos los ingredientes en las cantidades indicadas, y removemos bien hasta que se hayan mezclado adecuadamente.

Aplicación: Tan solo debemos aplicarnos esta maravillosa mezcla antioxidante sobre la piel del rostro, mediante suaves movimientos circulares, y dejamos que la mascarilla facial se seque durante al menos 10-15 minutos. Luego, retiramos con abundante agua tibia y seguimos con la rutina de cuidado de la piel.

Mascarilla exfoliante enzimática de manzana y miel

Si en lugar de una exfoliación física, porque tu piel no admite la aplicación de una exfoliación granular, prefieres optar por una exfoliación enzimática, no hay duda que esta mascarilla de manzana y miel te encantará. Y es que las manzanas son una fuente rica de ácido málico, un ácido alfahidroxiácido que actúa renovando la piel, ayudando a exfoliarla y a disolver literalmente las células muertas acumuladas sobre la superficie. La combinamos con los copos de avena molidos, que también actúan como un exfoliante mecánico suave, siendo de enorme utilidad a la hora de eliminar las impurezas.

Por último, nos encontramos con la presencia de la miel, que no solo limpia, sino que calma y tonifica los poros.

Ingredientes: 1 manzana, 1 cucharada de miel y 2 cucharadas de copos de avena molida.

Elaboración: En primer lugar, si no dispones de copos de avena molidos, puedes molerlos por ti mismo. Para ello, pon los copos de avena en el procesador de alimentos, y tritúralos bien. Luego, pela la manzana, retírale el corazón y córtala en cubitos. Añádela junto con la miel y los copos de avena triturados en un procesador de alimentos, o una licuadora, y procesa bien hasta que queden bien suaves.

Aplicación: Aplícate esta mezcla con la ayuda de suaves masajes circulares, aplicando uniformemente sobre la piel del rostro y del cuello. Deja reposar, actuando durante un período máximo de 15 minutos. Finalmente, enjuágate con la ayuda de agua tibia. Para terminar, enjuaga con abundante agua fría. Continúa con la rutina de cuidado de la piel, aplicándote un tónico, un sérum facial o una crema nutritiva humectante.

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Mascarilla facial exfoliante de frutas

La exfoliación enzimática se convierte en una opción excelente cuando la exfoliación química es demasiado dura, abrasiva e intensa con la piel, motivo por el cual se constituye como una opción única recomendada para pieles sensibles y delicadas. No en vano, esta receta proporciona distintas enzimas presentes naturalmente en las frutas que actúan -literalmente- digiriendo las células muertas de la piel, mientras que su contenido en determinados ácidos alfahidroxiácidos son ideales para conseguir despegar esas células de la piel, actuando activamente para reducirlas al máximo. Aunque como en esta ocasión utilizamos jugo de limón, no es una opción aconsejada para las pieles demasiado sensibles.

Podemos mencionar, por ejemplo, el ácido cítrico presente en el jugo de limón, el ácido glicólico proporcionado por la piña, y el ácido tartárico que poseen las uvas. Todos estos maravillosos ingredientes de origen cien por cien natural actúan exfoliando las células muertas de la piel, mientras minimizan los poros, reducen los problemas asociados a la hiperpigmentación, suavizan la textura de la piel y mejoran el tono.

Ingredientes: ¼ taza de piña (en trozos), 2 cucharaditas de jugo de limón (recién exprimido) y ¼ taza de uvas frescas.

Elaboración: Pelamos la piña con cuidado, la cortamos en varios trozos y los añadimos en una batidora. Añadimos las uvas frescas y lo trituramos todo bien hasta que no quede ningún trozo grande. Luego, partimos el limón por la mitad y lo exprimimos para obtener su jugo. En un tazón pequeño, añadimos todos los ingredientes, en las cantidades indicadas, y mezclamos bien hasta formar una pasta que pueda ser aplicado de forma uniforme.

Aplicación: El proceso es tan sencillo y simple como aplicarte sobre la piel del rostro y el cuello esta maravillosa mezcla enzimática, aplicando mediante suaves masajes circulares. Luego, dejamos reposar la mascarilla durante 15 minutos. Finalmente, una vez haya pasado el tiempo, lavamos con abundante agua tibia, y secamos con la ayuda de un paño suave.

Mascarilla exfoliante de arcilla

Si buscas una mascarilla ideal para quienes tienen la piel grasa, o suelen tener los poros de la piel demasiado grandes, esta opción se convierte en una oportunidad única a la hora no solo de evitar y tratar este tipo de problemas cutáneos, también es útil para minimizar los poros, nutrirla y exfoliar las células muertas acumuladas en la epidermis. Por ejemplo, contiene arcilla, que se seca en la piel atrapando tanto la suciedad como las impurezas y el exceso de sebo o grasa. Por otro lado, también posee miel, repleta de nutrientes esenciales, además de destacar por sus beneficios nutritivos, calmantes, suavizantes, antimicrobianos e hidratantes.

Por último, en su formulación nos encontramos con las claras de huevo (que en esta ocasión debemos utilizar pasteurizadas para reducir al máximo el riesgo de infección por salmonella), que proporcionan igualmente cualidades suavizantes y exfoliantes.

Ingredientes: 1 cucharadita de miel, 1 cucharadita de claras de huevo y ½ cucharadita de polvo de arcilla.

Elaboración: Tan solo debes combinar todos los ingredientes, en las cantidades indicadas, en un tazón pequeño. Mezcla bien hasta formar una pasta suave. Si es necesario, puedes añadir un par de gotas de agua.

Aplicación: Con cuidado de no aplicar cerca de los ojos, aplícate esta mascarilla de arcilla sobre la piel del rostro y del cuello. Deja actuar 15 minutos. Para terminar, retira con agua tibia y termina con la rutina de cuidado de la piel.

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Mascarilla exfoliante de leche y agua de rosas

El agua de rosas se convierte en una solución tónica tremendamente popular en cosmética, debido principalmente a sus cualidades como astringente natural, útil para minimizar los poros grandes y, además, ayudar a equilibrar el pH natural de la piel. Pero sus beneficios no quedan aquí, puesto que también es útil en la reducción del enrojecimiento, la inflamación y los brotes asociados el acné. Debido a esta propiedad se combina a la perfección con la miel, uno de los ingredientes naturales de referencia cuando se persigue conseguir una piel lo más radiante y saludable posible. No en vano, está repleto de nutrientes esenciales, además de actuar como hidratante y antimicrobiano.

Todas sus cualidades se completan con la presencia del bicarbonato de sodio, que brinda beneficios exfoliantes suaves, perfecto para combatir las espinillas y el acné,  que comparte con la miel sus cualidades antibacterianas útiles para la prevención de futuros brotes de acné. Y la leche, con cualidades humectantes y excelente limpiador natural de la piel, repleto de ácido láctico con beneficios exfoliantes únicos para promover una tez lo más saludable, radiante y clara posible.

Ingredientes: 4 cucharadas de bicarbonato de sodio, 1 cucharada de leche, 1 cucharada de miel y 1 cucharada de agua de rosas.

Elaboración: Lo cierto es que puedes optar por dos variantes a la hora de elaborar esta receta de mascarilla exfoliante. Por un lado, por ejemplo, puedes calentar la leche en una cacerola al fuego, añadir la miel y calentar hasta que se derrita, removiendo continuamente. Una vez hecho esto, se retira del fuego y se deja que se enfríe por completo. Finalmente, añades en un tazón los ingredientes en las cantidades indicadas, y se mezcla bien. Pero también puedes optar, directamente, por añadir todos los ingredientes en un cuenco y proceder a mezclar y combinar directamente. Ambas opciones son correctas e igualmente válidas.

Aplicación: Procedemos a aplicar sobre la piel limpia y seca, aplicando mediante suaves masajes circulares. Luego, una vez aplicado por completo, dejamos actuar entre 15 a 30 minutos. Finalmente, una vez pasado el período de tiempo deseado, simplemente masajea con suavidad durante 30 segundos para disfrutar de nuevas cualidades exfoliantes. Y termina enjuagando con un poco de agua tibia. Si lo deseas, continúa con la rutina de cuidado de la piel.

Mascarilla exfoliante de leche y avena

Mascarilla exfoliante de leche y avena

La leche es un alimento de origen natural que contiene ácido láctico, sobre el que ya te hemos hablado en distintas ocasiones, el cual destaca precisamente por ser un ácido alfaxidroxiácido capaz de exfoliar las células envejecidas y muertas que se han ido acumulando sobre la superficie de la piel durante un tiempo, formando una capa gruesa que deja la piel áspera y seca, además de opaca y apagada.

La avena, por otro lado, es un ingrediente único capaz de suavizar y calmar la piel con cierta intensidad, mientras que la canela actúa como un antioxidante con beneficios desintoxicantes, además de exfoliantes, ayudando a combatir naturalmente el daño ocasionado por los radicales libres. El resultado tras la exfoliación es más que evidente: la piel se torna más suave, brillante y juvenil.

Ingredientes: 2 cucharadas de copos de avena enteros, 3 cucharadas de leche entera y ¼ cucharadita de canela molida.

Elaboración: En esta ocasión vamos a utilizar los copos de avena enteros, en lugar de molidos, con la finalidad de aprovecharnos de las cualidades exfoliantes que proporciona su textura. Para ello, introducimos todos los ingredientes en un cuenco o tazón pequeño y mezclamos hasta que se haya formado una pasta lo más suave y uniforme posible.

Aplicación: Tan solo debemos aplicar esta mezcla sobre la piel del rostro con suaves masajes circulares, y dejamos reposar entre 15 a 20 minutos. Pasado este tiempo, enjuagamos con agua tibia mientras continuamos exfoliando la piel un poco más moviendo los dedos con suaves movimientos circulares. De esta forma, conseguiremos eliminar todos los resultados de la superficie de la piel.

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Mascarilla exfoliante de té verde y harina de arroz

Si en algún que otro momento has elaborado en casa distintas recetas de belleza es bastante probable que ya sepas que el té verde es un ingrediente natural que proporciona increíbles cualidades antioxidantes. No solo repara y renueva la piel protegiéndola de la contaminación y el daño ambiental. También es capaz de reducir la acción de los radicales libres, tan comúnmente asociados a la aparición de enfermedades crónicas.

Por otro lado, también utilizamos en la elaboración de esta receta harina de arroz, que proporciona las cualidades exfoliantes a esta receta, aunque en esta ocasión la exfoliación es suave, ideal por tanto para pieles delicadas y sensibles, con lo que se consigue dejar la piel tan radiante como suave.

Ingredientes: ½ taza de té verde recién hecho y 2 cucharadas de harina de arroz.

Elaboración: Empezaremos preparando el té verde como habitualmente haces, especialmente si tiendes a tomarlo cada día. Para ello, pon agua en una cacerola y, cuando alcance el punto de ebullición, retira del fuego, añade el té verde, y deja en reposo durante 5 minutos. Pasado este tiempo cuela y deja que se enfríe por completo. Una vez frío, añade las cantidades indicadas en un cuenco o tazón, y mezcla bien hasta que esté suave y homogéneo. Reserva.

Aplicación: Tan solo debes aplicarte la mascarilla sobre la piel del rostro con la ayuda de pequeños movimientos circulares, con lo que conseguirás maximizar sus beneficios exfoliantes. Ahora, deja que la mezcla repose sobre la piel durante al menos 15-20 minutos. Y acaba enjuagando con la ayuda de un poco de agua tibia.

Mascarilla exfoliante de café molido y naranja

El café molido se convierte posiblemente en uno de los agentes exfoliantes caseros más interesantes que existen, especialmente cuando se utiliza en forma de posos de café recién hecho, puesto que actúa como un exfoliante físico efectivo, pero que actúa sobre todo de forma muy suave. Lo cierto es que combinado con el jugo de naranja recién exprimido conseguimos disfrutar a su vez de su elevado contenido en vitamina C, el cual actúa como un poderoso antioxidante de origen cien por cien natural, capaz de reparar e iluminar la piel intensamente. El resultado d esu combinación es una maravillosa mascarilla exfoliante, muy fácil de aplicar, y repleta de antioxidantes naturales.

Ingredientes: 1 cucharada de café molido (posos de café) y 2 cucharadas de jugo de naranja recién exprimido.

Elaboración: En primer lugar debemos proceder a la elaboración del café. Para ello, preparamos la cafetera como habitualmente solemos hacerlo cuando nos preparamos una taza de café caliente. Simplemente añadimos agua en la cafetera, agregamos el café en la cantidad suficiente, la ponemos al fuego y dejamos que el café suba. Luego, retiramos inmediatamente del fuego y dejamos que se enfríe completamente (evidentemente, si así lo deseas, puedes aprovechar para disfrutar de un poco de este delicioso café caliente). Mientras se enfría, partimos una naranja por la mitad y la exprimimos para obtener su jugo. Una vez el café se haya enfriado completamente, mezclamos en un cuenco o tazón tanto los posos de café como el jugo de naranja con su pulpa, mezclando bien. Reservamos.

Aplicación: Tan solo debemos aplicar una capa uniforme sobre la piel del rostro, aplicando mediante suaves masajes circulares, y dejamos reposar durante 20 a 25 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo, enjuagamos con agua tibia y volviendo a aplicar nuevamente masajes suaves circulares, mientras continuamos aplicando suaves masajes con la finalidad de continuar exfoliando bien. Continúa con la rutina de cuidado de la piel.

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Mascarilla exfoliante de yogur natural y azúcar moreno

Sobre los beneficios exfoliantes del yogur natural ya te hemos hablado en una receta anterior. Y es que destaca sin duda alguna por su elevado contenido en ácido láctico, que actúa intensamente eliminando los residuos de la piel más superficiales, no solo las propias células muertas de la piel, sino también las impurezas, la contaminación ambiental y la suciedad.

Por otro lado, el azúcar moreno es otro ingrediente natural con interesantes cualidades exfoliantes. De hecho, actúa como un exfoliante físico excelente gracias no solo a su textura característicamente granular, sino a que se convierte en una maravillosa fuente natural de ácido glicólico, el cual actúa estimulando la renovación celular, elimina las células muertas y también las impurezas que comúnmente obstruyen los poros.

Ingredientes: 2 cucharadas de yogur natural y 2 cucharaditas de azúcar moreno (en caso de que no dispongas de azúcar moreno puedes sustituir por azúcar blanco).

Elaboración: El proceso de elaboración de esta receta es todavía más sencilla y simple que las anteriores, sobre todo porque se caracteriza por ser mucho más rápida. Para ello, tan solo debes combinar los ingredientes en las cantidades indicadas en un cuenco o tazón pequeño, hasta que ambos ingredientes se hayan mezclado bien. Reservamos.

Aplicación: Tan solo debemos aplicar sobre la piel del rostro y del cuello, aplicando una capa más bien espesa sobre la piel, con suaves masajes circulares. Luego, dejamos reposar durante 15 a 20 minutos. Para terminar, enjuágate la piel con la ayuda de un poco de agua tibia, mientras continúas masajeándote el rostro con movimientos circulares (lo que te ofrecerá la posibilidad de disfrutar todavía de una exfoliación adicional). Para terminar, continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Mascarilla facial altamente exfoliante

Nos encontramos en esta ocasión ante una maravillosa mascarilla facial, que se caracteriza fundamentalmente por su elevadísimo contenido en nutrientes, antioxidantes y beneficios antioxidantes naturales. Esto es debido a la presencia de bicarbonato sódico, que proporciona la exfoliación al frotar suavemente las células muertas acumuladas en la piel.

También contiene miel, que hidrata naturalmente la piel, es antibacteriana y también está repleta de antioxidantes naturales, mientras que destaca igualmente por sus interesantes cualidades antmiicrobianas. A su vez, lo elaboramos con aceite de vitamina E, otro antioxidante natural que protege y repara la piel suavemente.

Y, por último, nos encontramos con el yogur natural, repleto de ácido láctico capaz de renovar las células nuevas de la piel mientras que consigue eliminar las células muertas acumuladas sobre la epidermis.

Ingredientes: 3 cucharadas de bicarbonato sódico, 1 cucharadita de miel, 1 cucharadita de aceite de vitamina E y 4 cucharadas de yogur natural.

Elaboración: En un cuenco o tazón pequeños combinamos y mezclamos todos los ingredientes en las cantidades indicadas, y combinamos hasta que se ofrme una pasta suave peso espesa. Reservamos.

Aplicación: Tan solo debemos aplicar suavemente sobre la piel del rostro, con la ayuda de movimientos circulares. Luego, dejamos que la mascarilla se seque y repose entre 10 a 15 minutos aproximadamente. Para terminar, una vez haya pasado el tiempo, enjuagamos con agua tibia, nuevamente con otros movimientos circulares con la finalidad de conseguir una acción todavía más exfoliante.

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Mascarilla exfoliante suave

En caso de que prefieras optar por una mascarilla exfoliante pero que proporcione más bien una exfoliación ligera y muchísimo más suave, que a la vez brinde cualidades hidratantes y humectantes, esta receta te encantará. Y es que en su elaboración utilizamos aguacate, repleto de grasas saludables nutritivas, antioxidantes naturales y vitaminas. gracias a ello, este alimento destaca por ser tan hidratante como nutritivo.

También lo elaboramos con yogur natural, que como ya te hemos mencionado en distintos momentos, es tremendamente rico en ácido láctico, un ácido alfahidroxiácido que actúa como un exfoliante químico de origen natural. Por último, la miel completa las cualidades hidratantes y antioxidantes de esta maravillosa receta exfoliante, gracias a sus beneficios antimicrobianos y antibacterianos.

Ingredientes: ½ aguacate, 1 cucharada de yogur natural y 1 cucharadita de miel.

Elaboración: Partimos un aguacate por la mitad, lo pelamos y lo trituramos bien con la ayuda de un tenedor. Añadimos el yogur natural y la miel, y combinamos bien, mezclando hasta formar una pasta más bien pegajosa. Reservamos.

Aplicación: Tan solo debemos apliarlo bien sobre la piel del rostro, aplicando mediante suaves masajes circulares. Para terminar, deja actuar reposando entre 15 a 20 minutos. Una vez haya pasado el tiempo, retira con agua tibia y continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Mascarilla exfoliante de canela, miel y jugo de limón

Nos encontramos posiblemente ante una de las mascarillas exfoliantes caseras más interesantes que existen a la hora de disminuir tanto la inflamación como tratar problemas asociados a las manchas oscuras que suelen producirse habitualmente como consecuencia de la exposición al sol sin la debida protección. Por ejemplo, en su elaboración utilizamos jugo de limón, repleto de vitamina C, que se convierte en un gran antioxidante natural, con cualidades astringentes y antimicrobianas. Eso sí, dado que puede ser muy irritante, hay que tener cierto cuidado con la piel delicada, mientras que también puede hacer que la piel se vuelva más sensible a la luz solar, por lo que es aconsejable aplicar siempre protector solar después de su uso (al menos, hasta unos días después, a medida que la piel se recupera tras el proceso de exfoliación).

También usamos miel, un ingrediente de origen natural que actúa como antiinflamatorio, antioxidante, hidratante, antibacteriano y cicatrizante de heridas, ideal como vemos en cualquier receta de belleza que podamos aplicar sobre la piel. Mientras que la canela también brinda beneficios antioxidantes y antimicrobianos. No obstante, hay que tener cierto cuidado a la hora de usarlo, puesto que es común que puedan desarrollarse distintas reacciones alérgicas.

Ingredientes: 3 cucharadas de miel, el jugo de medio limón y 2 cucharaditas de canela molida.

Elaboración: Solo debemos partir un limón por la mitad y lo exprimimos para obtener su jugo. Luego, en un cuenco pequeño, añadimos el jugo de limón en la cantidad indicada, la miel y la canela molida. Combinamos bien, hasta formar una pasta suave. Reservamos.

Aplicación: Aplicamos sobre la piel mediante suaves masajes circulares. Luego, dejamos actuar durante 10 a 15 minutos. Finalmente, enjuagamos la piel con la ayuda de agua tibia. Una vez hecho esto, continuamos con la aplicación de la rutina de cuidado de la piel. Notarás la piel tan suave como más uniforme.

Mascarilla facial exfoliante de aceite de coco y azúcar moreno

Sobre los beneficios exfoliantes del azúcar moreno ya te hemos hablado en otras ocasiones. No en vano, se convierte en un maravilloso exfoliante físico gracias a sus beneficios granulares, mientras que también puede actuar como exfoliante químico, porque es una fuente natural de ácido glicólico, un ácido alfahidroxiácido que ayuda a estimular la renovación celular eliminando con ello las células muertas acumuladas sobre la epidermis.

Por otro lado, el aceite de coco, repleto en ácidos grasos, brinda beneficios hidratantes tanto durante como después de la aplicación y el uso de la mascarilla, ayudando a que la piel no se seque después del proceso exfoliante. Además, también posee cualidades antivirales, antibacterianas, antifúngicas y altamente humectantes.

Ingredientes: 2 cucharadas de azúcar moreno y 2 cucharadas de aceite de coco.

Elaboración: Únicamente debemos combinar en un cuenco o tazón pequeño tanto el azúcar moreno como el aceite de coco. Eso sí, dado que es muy probable que el aceite de coco se encuentre en estado sólido, tan solo debemos introducirlo unos pocos segundos en el microondas para conseguir ablandarlo. Finalmente, combinamos y mezclamos bien ambos ingredientes, hasta formar una pasta de textura suave pero granulosa.

Aplicación: Una vez hayamos limpiado la piel del rostro, aplicamos esta mascarilla mediante suaves masajes sobre la piel, dejando actuar durante algunos minutos, entre 5 a 10 minutos. Luego, enjuagamos con agua tibia. Si lo deseas, puedes volver a aplicar un poco más de aceite de coco después, para reforzar al máximo sus cualidades hidratantes. Observarás y sentirás como la piel del rostro se mostrará más suave e hidratada. Por otro lado, recuerda que el aceite de coco puede obstruir los poros al ser comedogénico, por lo que no se aconseja en caso de tener la piel grasa o mixta.

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Mascarilla de clara de huevo y jugo de naranja

Aunque se trate de una mascarilla facial cuanto menos curiosa, no hay duda que nos encontramos ante una opción natural excelente a la hora de disminuir los brotes de acné y tonificar la piel, todo ello de forma absoluta y totalmente natural. No en vano, la clara de huevo es un ingrediente natural con propiedades tanto exfoliantes como astringentes, repleto de proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales, útiles para el cuidado de la piel. Eso sí, debido al riesgo de que puedan contener salmonella, lo ideal es optar por claras de huevo pasteurizadas, que podemos encontrar fácilmente en la mayoría de los supermercados.

Por otro lado, en la formulación de esta mascarilla también utilizamos jugo de naranja, repleto de vitamina C, como de buen seguro sabrás, de reconocida acción antioxidante, ideal para disminuir la acción de los radicales libres.

Ingredientes: 1 clara da huevo (pasteurizada) y 1 cucharada de jugo de naranja.

Elaboración: Partimos una naranja por la mitad, y la exprimimos para obtener su jugo. Luego, en un cuenco o tazón pequeño añadimos la clara de huevo y el jugo de naranja en las cantidades indicadas, y los mezclamos combinando bien. Reservamos.

Aplicación: Tan solo debes aplicarte con cuidado esta mascarilla ligeramente líquida pero gelatinosa sobre la piel del rostro, con especial cuidado de no tocar el contorno de los ojos. Luego, dejamos actuar durante 15 minutos durante los cuales observarás cómo la clara de huevo se seca y se endurece ligeramente, proporcionando un efecto tensor similar al que proporciona la mascarilla de arcilla tradicional. Finalmente, enjuaga con agua tibia y, si lo deseas, continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Mascarilla exfoliante de plátano, limón y miel

Aunque es cierto que sobre el resto de los ingredientes que utilizamos en esta ocasión para la elaboración de esta mascarilla exfoliante ya te hemos hablado en distintas recetas anteriores, es verdad que el plátano no lo hemos usado con anterioridad. Lo cierto es que se trata de una opción natural excelente para proporcionar nutrientes únicos a la piel, gracias a su elevado contenido en potasio. No en vano, se combina a la perfección con las cualidades antimicrobianas y curativas de la miel (que actúa además como un antiinflamatorio natural), y las cualidades antimanchas y antioxidantes del jugo de limón.

Ingredientes: 1 plátano, el jugo de una rodaja de limón y 1 cucharada de miel.

Elaboración: Pelamos el plátano, lo troceamos y lo trituramos con la ayuda de un tenedor. Partimos el limón por la mitad y lo exprimimos para obtener su jugo. Luego, en un cuenco o tazón pequeño, añadimos el plátano triturado, el jugo de limón recién exprimido y la miel, mezclando bien, hasta formar una pasta suave.

Aplicación: A la hora de aplicarlo sobre la piel debes tener un poco de paciencia, puesto que se caracteriza por ser una pasta gruesa y pegajosa, difícil de extender bien. No obstante, aplícatelo sobre la piel del rostro y del cuello con cuidado, mediante suaves masajes circulares. Para terminar, deja actuar entre 15 a 20 minutos. Finalmente, retira con agua tibia, mediante suaves masajes circulares para conseguir que la piel se exfolie todavía más. Continúa con la rutina de cuidado de la piel.

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Mascarilla nutritiva y exfoliante de fresas y miel

Nos encontramos en esta ocasión ante una combinación única capaz de exfoliar la piel en profundidad, gracias, por ejemplo, a que las fresas están repletas de nutrientes y enzimas, actuando incluso como un exfoliante enzimático ideal para quienes tienen la piel sensible y delicada. Es útil, de hecho, contra los brotes de acné. Es más, ¿sabías que las fresas no solo contienen ácidos alfahidroxiácidos, sino también ácidos beta-hidroxiácidos, como por ejemplo es el caso del ácido salicílico, ideal no solo a la hora de exfoliar la piel, sino también para aclararla naturalmente. No en vano, el ácido salicílico es muy útil para mejorar los brotes de acné. Además, también contiene vitamina C, de reconocida acción antioxidante, vitaminas, minerales y ácido elágico.

La miel, además, es un ingrediente natural útil para cuidar la piel y exfoliarla proporcionando suavidad y nutrientes calmantes, a la par que brinda beneficios antimicrobianos ideales para limpiar la piel en profundidad.

Ingredientes: 4 fresas y 2 cucharadas de miel.

Elaboración: Retiramos la parte superior de las fresas, las lavamos bien y las trituramos adecuadamente. Luego, las colocamos en un cuenco pequeño, añadimos la miel, y mezclamos bien hasta formar una pasta. Si lo deseas, triturar con la ayuda de una licuadora, lo que ayudará positivamente a la hora de acelerar el proceso. Reservamos.

Aplicación: Una vez tengas la piel limpia, aplicamos esta maravillosa pasta sobre la piel tanto del rostro como del cuello, mientras sientes un poco de exfoliación a la vez que frotas la pasta sobre la piel. Luego, dejamos actuar durante 10 minutos. Para finalizar, enjuaga con agua tibia y termina con el resto de la rutina de cuidado de la piel.

Mascarilla exfoliante de harina de garganzo y cúrcuma, ideal para pieles grasas

Es bastante probable que ya sepas que la piel grasa se caracteriza por la presencia de un exceso de sebo, que se combina a su vez con la aparición de una tez demasiado brillante, brotes de acné y puntos negros. Lo que hace que se deban preparar mascarillas exfoliantes con ingredientes no comedogénicos, puesto que no existiría riesgo de obstrucción de poros, algo tremendamente negativo para este tipo de pieles. Por tanto, ¿qué mejor que aprender a preparar una mascarilla exfoliante ideal para pieles grasas?

En esta ocasión utilizamos en su elaboracion harina de garbanzos, que gracias a su textura granular es capaz de eliminar las células muertas de la piel, además del exceso de impurezas, grasa y suciedad. Además, la cúrcuma es otro ingrediente natural interesante, debido a sus cualidades antimicrobianas y antiinflamatorias, sumamente beneficiosa para las pieles con cierta propensión al acné. El resultado es más que evidente: se convierte en una maravillosa receta exfoliante ideal para pieles grasas.

Ingredientes: 2 cucharadas de harina de garbanzos, 3 cucharadas de jugo de limón, ½ cucharadita de cúrcuma en polvo y 3 cucharadas de leche.

Elaboración: Empezamos partiendo un limón por la mitad y lo exprimimos para obtener su jugo. Reservamos. Ahora, en un cuenco pequeño, añadimos tanto la harina de garbanzos como el jugo de limón recién exprimido, además de la cúrcuma en polvo y la leche entera. Combinamos bien, hasta formar una pasta adecuadamente mezclada.

Aplicación: El proceso es sumamente sencillo y simple. Recuerda que es esencial limpiarte la piel primero. Luego, una vez limpiada en profundidad, aplicamos uniformemente esta mezcla sobre la piel del rostro, dejando actuar entre 15 a 20 minutos. Una vez haya transcurrido este tiempo, simplemente enjuágate y lava con agua tibia. Si lo deseas, continúa con la rutina de cuidado de la piel.

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Qué hacer antes y después del uso de la mascarilla exfoliante

Recuerda que la aplicación de la mascarilla exfoliante debe siempre ofrmar parte de la rutina de cuidado de la piel que se siga comúnmente. Eso sí, el hecho de que pase a formar parte de ella no significa que sea aconsejable, imprescindible o recomendado aplicarse la mascarilla diariamente. Al contrario, recuerda que un exceso de exfoliación ejercerá el efecto contrario a lo que idealmente se desea conseguir.

Por tanto, lo más aconsejable es aplicarse la mascarilla facial exfoliante casera entre una a dos veces a la semana como mucho, lo que dependerá de cómo reaccione nuestra piel a la receta que hayamos escogido y finalmente elaborado.

En lo que se refiere a cuál es el momento ideal para su aplicación, no olvides tampoco que es tremendamente recomendable hacerlo después de la limpieza del rostro, puesto que el exfoliante tenderá a actuar de forma más eficiente y completa. Para ello, entonces, el día que toque la aplicación del exfoliante en sí, es ideal primero limpiarte la piel en profundidad, utilizando tu limpiador común (recuerda igualmente que la elección de un limpiador u otro dependerá específicamente de si llevas puesto o no maquillaje, ya que en caso de llevarlo es de suma importancia retirarlo bien antes; aunque es cierto que el exfoliante también ayudará a retirar cualquier tipo de resto de maquillaje y cosmético que haya poddo quedar en la piel).

Una vez aplicado el exfoliante, siguiendo las instrucciones indicadas según la receta seleccionada, la mayoría de expertos aconsejan seguir con la rutina de cuidado de la piel. Y, particularmente, recomiendan la aplicación de un sérum facial, puesto que proporcionará altas concentraciones de determinados ingredientes activos que pueden actuar como humectantes, hidratantes y calmantes.

No en vano, no olvides que el proceso de exfoliación en sí de la piel ayuda a prepararla para el resto de productos que siguen en la rutina de cuidado, por lo que no hay duda que, ahora más que nunca, la aplicación de un tónico o un sérum será sumamente útil e interesante. Si lo prefieres, se aconseja optar por un sérum con vitamina C, ya que esta vitamina estimula no solo la renovación celular (favoreciendo al máximo por tanto las cualidades proporcionadas por el proceso exfoliante en sí), sino que, además, estimula la producción de nuevo colágeno, esencial por ejemplo a la hora de disfutar de una piel mucho más saludable, rejuvenecida y tersa.

Finalmente, no olvides terminar con la aplicación de tu humectante favorito, preferiblemente una crema nutritiva que ayude a hidratar y humectar la piel en profundidad, dejándola más suave y calmada. No se requiere un tipo de crema especial, solo aquella adecuada par cada tipo de piel. Es más, basta únicamente con aplicarte la misma que utilizas cada día en tu rutina de cuidado de la piel. Eso sí, en caso de que tengas algún problema de la piel que necesites o desees tratar, no olvides que es sumamente aconsejable terminar siempre con este producto, puesto que peoporcionará durante horas a la piel los distintos nutrientes que necesita para restaurarla y tratar, en definitiva, ese problema cutáneo que se desea curar.

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Riesgos de las mascarillas exfoliantes caseras

Aunque es cierto que, por lo general, siempre y cuando utilicemos los ingredientes adecuados en función de nuestro tipo de piel, las mascarillas faciales exfoliantes son consideradas seguras cuando, además, las utilizamos sobre la piel siguiendo las instrucciones indicadas en cada receta, es posible que surjan algunas reacciones negativas, como irritación, inflamación y enrojecimiento, especialmente en la piel más delicada y sensible.

Por lo tanto, es aconsejable primero estudiar e investigar cuáles son las interacciones entre los ingredientes usados en la elaboración de esas recetas de mascarillas faciales. Además, también es esencial seguir las instrucciones indicadas respecto al tiempo de reposo y actuación, dado que dejar sobre la piel una mascarilla exfoliante durante más tiempo del recomendado podría aumentar el riesgo de descamación, irritación y sequedad.

Por otro lado, aunque como te hemos mencionado en diferentes momentos cualquier tipo de piel se beneficia al máximo de la exfoliación, puesto que todos los tipos de pieles necesitan exfoliarse eliminando las células muertas de la piel, las impurezas y la suciedad ambiental, la sobreexfoliación puede dañar la piel, causando inflamación; además, también puede volverse más vulnerable no solo a las infecciones, también a la sensibilidad.

De ahí que si surge algún tipo de reacción adversa lo más aconsejable es retirar con abundante agua tibia cualquier resto del exfoliante aplicado sobre la piel, y dejar de usarlo inmediatamente. ¿Y cuáles son los síntomas sobre los que debemos fijarnos? Básicamente piel más sensible de lo normal, inflamación, enrojecimiento, mayor sequedad, brilo, piel estirada y más tensa.

En este sentido, recuerda que, como regla general, lo más recomendable es que las personas con la piel seca eviten principalmente aquellas mascarillas faciales que tengan ácido salicílico, dado que puede acabar resecando la piel todavía más. Mientras que el aceite de coco no es una opción muy adecuada para quienes tienen la piel grasa y / o con tendencia al acné, dado que se caracteriza por ser un ingrediente comedogénico.

Tampoco es recomendable usar cualquier tipo de ingrediente que despoje la piel de sus aceites naturales, como el alcohol, puesto que no solo no sirven para retirar ese exceso de grasa presente en la piel, sino que puede aumentar incluso el resto de irritación. No en vano, cuando la piel se daña o se irrita en exceso, el sistema inmunológico reacciona con la finalidad de curar el daño causado, lo que puede ocasionar la inflamación. Esto, a su vez, ocasiona una mayor activación de las glándulas sebáceas, provocando una sobreproducción de sebo, lo que hace que todavía se forme mucha más grasa.

Por todo ello, antes de aventurarnos a elaborar cualquiera de las recetas de mascarillas exfoliantes sobre las que te hemos hablado a lo largo de la presente nota, no olvides que es esencial descubrir cómo ese determinado ingrediente podría reaccionar en tu piel, y conocer si es una opción o no adecuada en función de tu tipo de piel.

Eso sí, como alternativa a este tipo de exfoliantes químicos puedes optar por determinadas herramientas y dispositivos de exfoliación manual, como por ejemplo es el caso de los cepillos, guantes y esponjas exfoliantes. Si optas por ellos, no olvides usarlos con cuidado, dado que pueden actuar como un exfoliante eficaz siempre que tu piel tenga mayor sensibilidad a los exfoliantes químicos o físicos (por su textura granular abrasiva).