Una mascarilla exfoliante casera puede convertirse en una opción increíble a la hora de cuidar la piel, pues combina los beneficios de estos dos cosméticos imprescindibles.

Por un lado, ayudar a eliminar la suciedad, las impurezas y las células muertas y envejecidas que han acabado formando una capa gruesa en la epidermis; y por el otro, impregna la tez de activos beneficiosos para nutrirla, hidratarla y rejuvenecerla.

Y hacerla en casa nos ofrece la ventaja de poder elaborarla a nuestro gusto, escogiendo únicamente aquellos ingredientes más interesantes en función de los beneficios y cualidades que proporcionen.

Si deseas aprender a hacer una, no pares de leer. ¿Te animas a descubrir todas las opciones con nosotros?

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Cómo hacer una mascarilla exfoliante casera paso a paso

De arcilla

Ideal para quienes tienen la piel grasa, o los poros grandes. Esta mascarilla contiene arcilla, que se seca en la tez atrapando tanto la suciedad como las impurezas y el exceso de sebo o grasa.

También posee miel, repleta de nutrientes, además de destacar por sus beneficios nutritivos, calmantes, suavizantes, antimicrobianos e hidratantes.

Y claras de huevo –que en esta ocasión debemos utilizar pasteurizadas para reducir al máximo el riesgo de infección por salmonela-, que proporcionan cualidades suavizantes y exfoliantes.

  • Ingredientes: 1 cucharadita de miel, 1 cucharadita de claras de huevo y ½ cucharadita de polvo de arcilla.
  • Elaboración: Tan solo debes combinar todos los ingredientes en un tazón pequeño. Mezcla bien hasta formar una pasta suave. Si es necesario, puedes añadir un par de gotas de agua.
  • Aplicación: Aplica sobre el rostro y el cuello, con cuidado de no tocar la piel del contorno. Deja actuar 15 minutos. Para terminar, retira con agua tibia.

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Con aguacate

mascarilla aguacate

En caso de que prefieras optar por una versión más suave, que a la vez brinde cualidades hidratantes y humectantes, esta receta te encantará.

Y es que en su elaboración utilizamos aguacate, repleto de grasas saludables nutritivas, antioxidantes naturales y vitaminas. Gracias a ello, este alimento destaca por ser tan hidratante como nutritivo.

También lo elaboramos con yogur natural, que es rico en ácido láctico, un alfahidroxiácido que actúa como un exfoliante químico de origen natural.

Por último, la miel completa las cualidades hidratantes y antioxidantes de esta receta, gracias a sus beneficios antimicrobianos y antibacterianos.

  • Ingredientes: ½ aguacate, 1 cucharada de yogur natural y 1 cucharadita de miel.
  • Elaboración: Tritura el aguacate con un tenedor. Añade el yogur natural y la miel, y mezcla bien hasta formar una pasta más bien pegajosa.
  • Aplicación: Tan solo debemos aplicarlo mediante suaves masajes circulares. Para terminar, deja actuar entre 15 a 20 minutos. Retira con agua tibia y continúa con tu rutina de cuidado facial.

De té verde y harina de arroz

El té verde es un ingrediente natural que proporciona increíbles cualidades antioxidantes.

No solo repara y renueva la piel protegiéndola de la contaminación y el daño ambiental. También es capaz de reducir la acción de los radicales libres, tan comúnmente asociados a la aparición de signos de envejecimiento prematuro.

Por otro lado, también utilizamos harina de arroz, que proporciona los gránulos a esta receta, aunque en esta ocasión la exfoliación es suave, ideal para pieles delicadas y sensibles.

  • Ingredientes: ½ taza de té verde recién hecho y 2 cucharadas de harina de arroz.
  • Elaboración: Prepara el té verde y deja que se enfríe por completo. Mezcla con la harina de arroz hasta que esté suave y homogéneo.
  • Aplicación: Pon la mascarilla sobre la cara haciendo pequeños movimientos circulares, con lo que conseguirás maximizar sus beneficios. Deja que la mezcla actúe durante al menos 15-20 minutos. Y acaba enjuagando con la ayuda de un poco de agua tibia.

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mascarilla-avena

Enzimática

Si en lugar de una exfoliación física prefieres optar por una enzimática, no hay duda que esta opción te encantará.

Las manzanas son una fuente rica de ácido málico, un alfahidroxiácido que actúa renovando el cutis, ayudando a exfoliarla y a disolver las células muertas acumuladas sobre la superficie.

La combinamos con los copos de avena molidos, que también actúan como un exfoliante mecánico suave, siendo de enorme utilidad a la hora de eliminar las impurezas.

Por último, nos encontramos con la miel, que no solo limpia, sino que calma y tonifica los poros.

  • Ingredientes: 1 manzana, 1 cucharada de miel y 2 cucharadas de copos de avena molida.
  • Elaboración: Pela y corta la manzana en cubitos. Añádela junto con la miel y los copos de avena a un procesador de alimentos, y tritura bien hasta que quede bien suave.
  • Aplicación: Aplica esta pasta uniformemente sobre el rostro y el cuello. Deja reposar durante máximo 15 minutos. Finalmente, enjuágate con agua tibia.

Con café y naranja

El café molido es uno de los agentes abrasivos más interesantes que existen, puesto que actúa de forma muy suave.

Combinado con el jugo de naranja, conseguimos disfrutar de su elevado contenido en vitamina C, un poderoso antioxidante natural capaz de reparar e iluminar la piel intensamente.

  • Ingredientes: 1 cucharada de café molido y 2 cucharadas de jugo de naranja recién exprimido.
  • Elaboración: Prepara café y reserva los posos. Cuando estén fríos mézclalos con el jugo de naranja con su pulpa, hasta formar una pasta homogénea.
  • Aplicación: Aplica una generosa capa sobre la tez, con ayuda de un masaje. Deja reposar de 20 a 25 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo, enjuaga con agua tibia mientras vuelves a frotar suavemente.

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Para pieles grasas

En esta ocasión utilizamos harina de garbanzos, que gracias a su textura granular es capaz de eliminar las células muertas de la piel, además del exceso de impurezas, grasa y suciedad.

Además, la cúrcuma es otro ingrediente natural interesante, debido a sus cualidades antimicrobianas y antiinflamatorias, sumamente beneficiosa para los cutis con cierta propensión al acné.

  • Ingredientes: 2 cucharadas de harina de garbanzos, 3 cucharadas de jugo de limón, ½ cucharadita de cúrcuma en polvo y 3 cucharadas de leche.
  • Elaboración: En un cuenco pequeño, añade tanto la harina de garbanzos como el jugo de limón recién exprimido, además de la cúrcuma en polvo y la leche entera. Combina bien hasta formar una pasta adecuadamente mezclada.
  • Aplicación: Después de la limpieza, aplica uniformemente esta mezcla sobre el rostro, dejando actuar entre 15 a 20 minutos. Una vez haya transcurrido este tiempo, simplemente enjuágate y lava con agua tibia.

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Antioxidante

mascarilla exfoliante antioxidante

Esta receta se caracteriza por su elevadísimo contenido en nutrientes y beneficios antioxidantes naturales.

Esto es debido a la presencia de bicarbonato sódico, que proporciona el abrasivo perfecto. También contiene miel, que hidrata, es antibacteriana y también está repleta de antioxidantes.

A su vez, lo elaboramos con aceite de vitamina E, otro antioxidante natural que protege y repara la piel suavemente.

Y, por último, nos encontramos con el yogur natural, repleto de ácido láctico capaz de renovar las células nuevas de la piel mientras que consigue eliminar las células muertas acumuladas sobre la epidermis.

  • Ingredientes: 3 cucharadas de bicarbonato sódico, 1 cucharadita de miel, 1 cucharadita de aceite de vitamina E y 4 cucharadas de yogur natural.
  • Elaboración: En un cuenco combinamos todos los ingredientes en las cantidades indicadas, hasta que se forme una pasta suave peso espesa.
  • Aplicación: Distribuye la mascarilla uniformemente y deja que actúe entre 10 y 15 minutos. Pasado el tiempo, retira con agua tibia con otros movimientos circulares con la finalidad de conseguir una acción todavía más abrasiva.

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Riesgos de las mascarillas exfoliantes caseras

Aunque, por lo general, las mascarillas exfoliantes son consideradas seguras, es posible que surjan algunas reacciones negativas, como irritación, inflamación y enrojecimiento, especialmente en la piel más delicada y sensible.

Por lo tanto, es aconsejable tener cuidado con las interacciones entre los ingredientes usados. Además, también es esencial seguir las instrucciones indicadas respecto al tiempo de reposo y actuación.

Por otro lado, la sobreexfoliación puede dañar la dermis, causando irritación e inflamación; además, también puede volverse más vulnerable no solo a las infecciones, también a la sensibilidad.

De ahí que si surge algún tipo de reacción adversa, lo más aconsejable es retirar con abundante agua cualquier resto, y dejar de usarlo inmediatamente.

Por todo ello, antes de aventurarte a elaborar cualquiera de las recetas anteriores, no olvides investigar cómo los diferentes ingredientes podrían reaccionar en tu piel.

Debido a todos estos riesgos, siempre recomendamos utilizar un exfoliante comercial que tenga todas las garantías. Por eso, hemos elaborado un análisis con los mejores exfoliantes faciales. Y aquí también tienes las mejores versiones para el cuerpo.

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Qué hacer antes y después

Para evitar la sobreexfoliación, lo más aconsejable es aplicar la mascarilla exfoliante entre una a dos veces a la semana como mucho, dependiendo de nuestro tipo de cutis.

En lo que se refiere al momento ideal para su aplicación, es recomendable hacerlo después de la limpieza del rostro, para que actúe de forma más eficiente.

Una vez aplicada, sigue con la rutina de cuidado de la piel. Es particularmente recomendable la aplicación de un sérum facial, puesto que proporcionará altas concentraciones de activos que pueden actuar como humectantes, hidratantes y calmantes.

Finalmente, no olvides terminar con la aplicación de tu humectante favorito, preferiblemente una crema nutritiva que ayude a hidratar en profundidad, dejando una piel más suave y calmada después de tu mascarilla exfoliante casera favorita.