Las estrías son rayas, líneas largas y estrechas, que tienden a desarrollarse en la piel en determinados momentos y etapas de la vida. En resumidas cuentas, podríamos decir de forma muy breve que ocurren cuando la piel se estira repentinamente, no solo de forma rápida, sino también excesiva, lo que origina que las diferentes fibras presentes en la dermis (la capa intermedia), no sean del todo capaces de poder responder a ese estiramiento, de tal forma que la piel acaba desgarrándose. Así, cuando se desgarra, se forman lesiones que dan como resultado las estrías (que, dicho sea de paso, no son más que cicatrices).

Aunque es cierto que las mujeres suelen presentar una mayor predisposición a la hora de sufrirlas, la realidad es que absolutamente cualquier persona puede verse afectado por ellas, lo que incluye también a los hombres. Y no solo a los hombres, ¿sabías que también los adolescentes, al comienzo de la pubertad, podrían igualmente padecerlas? La pubertad, como veremos, se caracteriza de hecho por ser un factor de riesgo importante, debido a los estiramientos rápidos -o brotes de crecimiento- que se tienden a producir normalmente durante esta etapa.

Terapia con láser para las estrías

En cualquier caso, es cierto que suele ser muy común que se formen y desarrollen en determinadas partes del cuerpo, que presentan una mayor predisposición a desgarrarse cuando en estas áreas se produce un estiramiento abrupto de la piel. Es la zona del estómago o abdomen, los senos (en el caso de la mujer), caderas, muslos, nalgas, espalda baja (o espalda alta en el caso del hombre) e incluso en los brazos.

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¿Por qué tenemos estrías?

Debemos tener en cuenta que las estrías se forman como resultado de un crecimiento extremo y muy rápido de la piel. Pero ojo, dado que aunque solemos pensar muy a menudo que el crecimiento de la piel es una causa específica y directa, lo cierto es que el encogimiento rápido y / o excesivo también puede acabar influyendo muchísimo en este sentido, puesto que la piel no tiene la capacidad de responder no solo a ese crecimiento, sino también a la pérdida en sí de volumen.

En un principio, las estrías se forman en la dermis, justo cuando el tejido conectivo presente en esta zona se estira más allá de los umbrales de elasticidad que posee la piel. Es aquí donde nos encontramos con el colágeno y con la elastina, dos proteínas esenciales en el mantenimiento estructural de la piel, ya que mientras que la primera proporciona estructura y es fundamental para tener una piel tersa y firme, la segunda es fundamental para que esta tenga una mayor elasticidad y flexibilidad.

Cuando la piel se expande, estas fibras que sirven de unión de la dermis se estiran con suavidad, de tal manera que tienden a adaptarse adecuadamente al lento crecimiento de la piel. Pero, ¿qué ocurre cuando ese crecimiento no solo ocurre rápidamente, sino que además tiende a ser muy excesivo? Básicamente, ese rápido desarrollo conduce a dilataciones bruscas, lo que ocasiona que la dermis acabe desgarrándose, momento en el cual se forman las estrías. Por este motivo debemos comprender desde un primer momento que las estrías no son más que cicatrices de la piel, de ahí que su tratamiento -como veremos a lo largo de la presente nota-, no sea tan sencillo como podría llegar a pensarse en un primer momento.

Cuando las estrías se forman, estas pasan por dos etapas básicas que harán que el tratamiento que se aplique pueda ser más o menos efectivo. Eso sí, desde un primer momento es necesario e imprescindible tener en cuenta algo fundamental: no todas las estrías desaparecerán por completo, pero, al menos, sí podría conseguirse que su apariencia disminuya, y se vuelvan en definitiva menos visible con el tiempo. Cuando se forman, se caracterizan por ser líneas onduladas y con rayas, debido a que la piel situada debajo permanece total y completamente visible, por lo que adquiere la textura que tiene esta capa. A su vez, también pueden tener distintos colores, cambiando de rojo a rosa, o también púrpura o violáceo.

Justo en esta etapa es cuando nos encontramos con las estrías más recientes, que son las que se han formado hace muy poco tiempo, y que los expertos denominan como estrías frescas. De hecho, ¿sabías que muchos tratamientos actuarán mejor cuando son aplicados durante esta etapa? Esto es debido a que, al ser recientes, justo debajo de las capas de piel se encuentran una enorme cantidad de vasos sanguíneos activos, que son los responsables de su tonalidad rojiza, rosada o púrpura. Así, la síntesis y estimulación del colágeno mejora considerablemente cuando las estrías son tratadas en esta etapa, de tal manera que tenderán a responder mejor al tratamiento, y este tenderá a fin de cuentas a ser mucho más efectivo.

Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, las estrías acaban volviéndose más delgadas, se hunden ligeramente, y terminan volviéndose más pálidas, adquiriendo en esta ocasión una típica tonalidad blanquecina, grisácea o plateada brillante. Es cuando se forman más cicatrices, y aunque a medida que pasan los años es posible que no sean tan visibles, o que no se noten tanto, justo en estos momentos no todos los tratamientos podrían ser de utilidad.

No en vano, no debemos olvidarnos de algo imprescindible: las estrías no son más que una especie de cicatriz, que puede acabar permaneciendo en la piel de forma más o menos permanente. Esto es lo que explica por qué no todos los tratamientos son efectivos, y por qué la mayoría de las estrías permanecen en la piel aún cuando apliquemos sobre ellas tratamientos que aparentemente sí funcionan. Es más, en muchas ocasiones lo más común es que los tratamientos más útiles y efectivos tiendan a disimular su apariencia, de tal forma que consiguen -eso sí- que no sean tan visibles, pero no tenderán a desaparecer por completo.

En lo que se refiere a qué tratamiento escoger, todo dependerá de la etapa de la vida en la que nos encontremos, de cuál haya sido la causa específica que haya influenciado en su aparición. Debemos tener en cuenta que el embarazo se caracteriza por ser uno de los factores de riesgo más comunes. Sin embargo, durante la gestación (y también durante la lactancia materna), determinados tratamientos comunes a la hora de tratar las estrías, pueden no ser tan adecuados en esta etapa. Es lo que ocurre, por ejemplo, con los retinoides, entre los que destaca especialmente la tretinoína, que ha demostrado en diferentes estudios científicos ser ciertamente eficaz a la hora de disminuir las estrías cuando se aplica de forma regular durante un período de tiempo determinado.

No obstante, dentro de los diferentes tratamientos antiestrías comúnmente utilizados en la eliminación de las mismas, debemos mencionar la terapia con láser, que en los últimos años ha pasado a convertirse en uno de los más populares. ¿Es verdaderamente efectivo en este sentido? Y sobre todo, ¿cómo funciona y cómo se hace?

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¿Qué es la terapia con láser y cómo se realiza?

Entre los métodos comúnmente utilizados para conseguir una mejor textura de la piel, y eliminar con ello algunas de las imperfecciones más comunes que suelen formarse en ella, el tratamiento con láser ha conseguido convertirse en uno de los más populares, sobre todo a la hora de reducir las estrías, puesto que ha pasado a constituirse como una buena solución, aparentemente. De hecho, también tiende a ser utilizado con la finalidad de tratar muchas lesiones cutáneas, de tal forma que su uso no solo se remite a su aplicación contra las estrías.

Es necesario tener en cuenta que solo un profesional puede usarlo (en la mayoría de las ocasiones el tratamiento es aplicado por un dermatólogo), de tal forma que la intervención únicamente se llevará a cabo en una clínica, de manos de un especialista.

De acuerdo a los expertos, una terapia con láser podría convertirse en una solución adecuada para mitigar la apariencia y formación de las estrías. De hecho, algunos estudios han demostrado la efectividad de este método, que como conoceremos de forma detallada a lo largo de un próximo apartado, consiste en calentar la piel con la aplicación directa de un rayo de luz, la cual presenta la capacidad de estimular la producción de colágeno. Al apuntar al área afectada (que, en definitiva, es la zona que se desea tratar activamente), el dermatólogo puede llegar mejor a la dermis, modificando profundamente la actividad celular presente en esta zona, y obteniendo, con ello, los efectos deseados.

Dependiendo de la naturaleza, extensión y forma de las estrías, la mayoría de los dermatólogos proponen diferentes soluciones, lo que dependerá de cada profesional de la salud, puesto que será él el único que determinará qué método utilizar, ya sea para tensar la piel, destruir tejido, o incluso pigmentar el área manchada. De hecho, es la longitud específicamente utilizada de la onda del rayo de luz propulsado la que determinará la extensión de sus efectos, y en definitiva, el resultado final.

Tipos de láseres comúnmente utilizados contra las estrías

Lo cierto es que existen diferentes tipos de láseres (ablativos, no ablativos y vasculares) que el especialista puede utilizar a la hora de tratar las estrías activamente. La elección de uno u otro dependerá de diferentes factores, por lo que será el dermatólogo quien aconsejará usar alguno de ellos en función del objetivo que persiga con el tratamiento. A continuación pasamos a resumirte algunas de sus características más importantes.

Láser fraccional ablativo

Se caracteriza por ser un método ligeramente más agresivo, que consiste en destruir áreas microscópicas de la dermis dejando cerca células sanas, con la finalidad de promover una regeneración celular en las áreas de la piel más saludables, compensando con ello los impactos dérmicos ocasionados por el tratamiento, lo que ayudaría a su vez a la hora de reducir las estrías de forma gradual.

No obstante, es necesario tener en cuenta desde un primer momento que, precisamente por el hecho de ser un poco más agresivo o invasivo, y producir pequeñas lesiones dérmicas, sus efectos secundarios tienden a ser más pronunciados, lo que suele originar la aparición, después del tratamiento, de enrojecimiento, inflamación e hinchazón. Incluso podrían formarse costras, que desaparecerán pasados unos días o algunas semanas.

Sea como fuerte, no hay duda que se convierte en una opción de tratamiento con láser ideal para cuando las estrías se han vuelto blancas, que, recordemos, es la etapa de las estrías más difícil y complicada de tratar.

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Láser de CO2

Un buen ejemplo de este tipo de láser lo encontramos en el láser de CO2, consistente en un láser de dióxido de carbono que ayuda a que la piel se renueve y resurja mediante la utilización de haces de luz dirigidos. Desde la década de 1980 ha pasado a convertirse en uno de los primeros láseres diseñados, por ejemplo, para el tratamiento de rejuvenecimiento de la piel, en especial para pieles dañadas y envejecidas.

Durante su funcionamiento, la electricidad pasa a través de un tubo lleno de gas, con la finalidad de producir luz, la cual es emitida en haces cortos y muy concentrados, que son dirigidas a las diferentes moléculas de agua y vaporizan las células cutáneas. Así, el láser de CO2 es capaz de eliminar las células presentes en la superficie de la epidermis, dando lugar a una piel muchísimo más fresca y nueva, a la vez que penetra en la dermis, una capa más profunda, con la finalidad de estimular la producción de colágeno, tensando y rellenando la piel al mismo tiempo. Por este motivo, este tratamiento es útil no solo para las estrías, sino también para líneas finas y arrugas, cicatrices de acné, decoloración (como manchas solares y manchas de la edad), así como textura de la piel desigual.

Es un tipo de láser que puede ser personalizado por el médico, consiguiéndose con ello una mejor adaptabilidad, dependiendo del tipo de piel del paciente.

Se trata, por tanto, de un tipo de láser totalmente ablativo, puesto que elimina por completo el área de la piel donde el dispositivo ha sido aplicado, retirando toda la piel superficial tratada con el rayo láser, a la vez que calienta la capa dérmica más profunda para desencadenar la respuesta que nos interesa: generar una curación regenerativa y progresiva que incluye, entre otros aspectos, una nueva producción tanto de colágeno como de elastina.

Puesto que este tipo de tratamiento concreto se caracteriza principalmente por ser más intenso, es común que se necesite de la aplicación de anestesia, mientras que el tiempo recomendado de inactividad podría alcanzar las dos semanas. Eso sí, es un tipo de tratamiento aconsejado principalmente para tonos de piel medias o claras, dado que pueden llegar a causar más problemas de pigmentación (que soluciones).

A la hora de mitigar los posibles riesgos al máximo, es habitual que el médico a menudo recomiende preparar la piel un tiempo antes de la aplicación en sí del tratamiento con este tipo de láser, algo que suele llevarse a cabo con la aplicación de un retinoide (como la tretinoína) o la hidroquinona. Por suerte, este tipo de tratamiento suele ser suficiente a la hora obtener los resultados deseados, aunque es cierto que es posible que sea necesario realizar distintas sesiones repartidas a lo largo del tiempo.

Láser de CO2 fraccional

También nos encontramos con una tecnología de rejuvenecimiento más nueva, con riesgos minimizados, menor dolor y menor tiempo de inactividad. Es el caso del láser de CO2 fraccional, que actúa entregando un haz de luz parcial que apunta únicamente a una sola fracción de la piel, en una especie de patrón pixelado. El especialista puede ajustar el porcentaje del área de la piel que vaya a ser tratada, así como la profundidad del tratamiento. De esta manera, únicamente con una sola parte de piel tratada y por tanto removida, es un tratamiento considerablemente menos agresivo que el láser que se caracteriza por ser completamente ablativo.

Este tipo de láser puede igualmente desencadenar una regeneración y regeneración más profunda, pero es sobre todo ideal para mejorar la piel a nivel de superficie.

Durante el tratamiento, es cierto que nos encontramos ante un procedimiento ambulatorio, cuya cita suele durar entre 30 minutos a 2 horas aproximadamente, lo que dependerá del tamaño del área que se desee tratar, y de la propia agresividad en sí del tratamiento.

Antes de la aplicación del láser es común que el médico primero adormezca el área a tratar con la ayuda de un anestésico local. Una vez adormecida la zona, el especialista empezará a mover el dispositivo láser manual por el área de tratamiento mientras se emite el potente haz de luz. Así, el experto mueve con cuidado el dispositivo, sección por sección, alineando cada cuadrado en un patrón en forma de cuadrícula hasta que el área haya sido completamente tratada. En caso de tener anestesia local, sí es posible sentir ligeras molestias. Una vez terminada la sesión, la piel tratada se cubrirá con un ungüento espeso para mantener la zona protegida y debidamente humectada e hidratada, y se aplicarán también distintos apósitos.

Después de la aplicación del tratamiento, es común sentir que la piel está ligeramente enrojecida, hinchada y con picazón, lo que puede acabar resultando un poco doloroso. Además, también podría surgir un sangrado puntual, en especial en aquellos tratamientos con láseres más ablativos. La sensación suele ser la de una quemadura de sol grave. Por suerte, en una o dos horas, la aplicación de hielo puede ayudar positivamente a la hora de eliminar el escozor.

Por otra parte, la velocidad con la que puedan verse resultados con este tipo de láser depende especialmente de la intensidad del tratamiento, y del tiempo que se demore el proceso de curación (dado que, como de buen seguro imaginarás, cada piel es diferente y tiene sus tiempos). No obstante, no se verán resultados reales hasta que la piel se haya sanado por completo, y se haya resuelto el enrojecimiento persistente que suele acompañar al proceso de curación en las semanas posteriores. De hecho, pueden pasar semanas para los tratamientos con láseres fraccionados, y bastantes meses para tratamientos completamente ablativos.

En cualquier caso, los resultados serán mucho más evidentes a medida que la curación se complete, de tal manera que se necesitan algunos meses para poder comprobar los efectos reafirmantes del aumento de colágeno, en particular a medida que el cuerpo continúa produciendo nuevas proteínas estructurales (tanto colágeno como elastina) y nuevas células.

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Láser fraccional no ablativo

En este caso nos encontramos con el conocido como láser Icon, que se convierte de hecho en uno de los métodos comúnmente más usados entre los dermatólogos, debido a que se caracteriza por ser un tratamiento mucho más suave, especialmente si lo comparamos con el anterior (el láser fraccional ablativo), dado que no daña la piel, de tal manera que el impacto del haz de luz no genera lesiones ni costras en el interior del tejido cutáneo.

No obstante, su aplicación sí da como resultado una reacción inflamatoria en la dermis, que sirve para estimular -y aumentar- una mayor producción de colágeno, lo que tendrá un efecto ciertamente interesante en la piel, puesto que será de mucha utilidad a la hora de tensar la piel, a la vez que mejorará de manera más o menos considerable la pigmentación en la zona tratada y afectada.

Es un proceso ideal también para pequeñas estrías, de apariencia blanca, gracias a que no desnaturaliza la dermis en profundidad.

Terapia con láser

Láser Fraxel

Fraxel es considerada hoy en día como una de las marcas más conocidas de tratamientos con láser fraccionado, comúnmente utilizados para el rejuvenecimiento de la piel, así como para tratar las estrías y reducir algunas cicatrices, como por ejemplo las producidas por el acné.

En lugar de tratar el cien por cien de la superficie de la piel con la energía del láser, el rayo tiende a dividirse en diferentes fracciones, de tal manera que apunta a entre un 25 y un 40 por ciento de la piel, dejando intacto el resto de la piel circundante, un proceso que desde un punto de vista médico es conocido como fototermólisis fraccionada. De hecho, esto es sumamente importante, puesto que la piel intacta circundante apoya el proceso de curación de las áreas que sí han sido directamente tratadas. Y, gracias a ello, el tiempo tanto de inactividad como el volumen de efectos secundarios suele ser menor; por ejemplo, el enrojecimiento es por lo general menos intenso, y su duración más pequeña.

Este láser en particular actúa causando microlesiones en la piel, con lo que se consigue estimular al máximo la producción tanto de nuevo colágeno como de nuevas células de la piel, reemplazando las células dañadas, muertas o envejecidas (más viejas). Así, es necesario tener en cuenta que la etapa tanto de reparación como de curación es simplemente esencial, puesto que el láser actuaría como una especie de catalizador, y la piel, en esencia, se tratará a sí misma a medida que se inicia y prosigue su proceso de recuperación natural.

Durante la aplicación, es común que antes del tratamiento se aplique una crema anestésica en la zona a tratar, pudiendo ser necesario esperar al menos 60 minutos, hasta que la crema haga efecto. Aunque también es habitual que muchos láseres tienden a expedir aire frío en el área de tratamiento a la vez que funcionan, con la finalidad de aliviar las molestias; a pesar de ello, es posible que se continúe sintiendo algo de calor.

Generalmente, el médico llevará a cabo cuatro pases con el láser Fraxel en cada cuadrante del área escogida para el tratamiento (que sería a fin de cuentas donde se encuentran las estrías a tratar). Así, mientras que algunos pacientes no experimentan ningún tipo de dolor, otros sí suelen sentirse bastante incómodos, lo que dependerá de la intensidad de la energía aplicada y de la tolerancia al dolor del propio cuerpo. En lo que tiene que ver con la duración en sí del tratamiento, dependerá de las áreas a tratar.

En lo que al tratamiento de las estrías se refiere, aunque es cierto que es posible observar algunos resultados beneficiosos después de la aplicación del tratamiento, es común que la mayoría de las personas necesiten varias sesiones (habitualmente entre 3 a 5), para ver resultados significativos.

Como puedes imaginar, se trata de un láser no ablativo porque no altera la superficie de la piel, aunque sí actúa estimulando el crecimiento de nuevas células y de colágeno, lo que al final, ayuda a conseguir una piel mucho más fresca y suave, con una textura y un tono mejorados. De esta forma, las estrías se reducen visiblemente, volviéndose ligeramente casi invisibles. No obstante, es necesario tener en cuenta algo fundamental: dentro del propio láser Fraxel en sí existen distintos tipos de láseres, algunos de los cuales sí pueden ser ablativos, por lo que la elección de uno u otro dependerá de la preocupación del paciente, de sus propias circunstancias personales, y de la opinión del especialista médico.

Respecto a qué tan pronto sería previsible empezar a ver resultados con esta opción de tratamiento, el fabricante indica que este tipo de láseres necesitan de entre 8 a 12 semanas para poder ver resultados óptimos una vez aplicado el procedimiento. Y es que dado que solo se trata una fracción de la piel durante una única sesión, es necesario una serie (por lo general de tres a seis tratamientos, mínimo) de tratamiento fraccional a intervalos de 3 a 5 semanas para obtener cierta mejoría clínica. No obstante, los resultados continúan mejorando con cada tratamiento adicional que se aplique, por lo que el resultado final se espera alrededor de tres meses después de la aplicación de la última sesión.

Después del procedimiento, y tal y como ocurre con el resto de tratamientos con láser, la mayoría de expertos, una vez se ha completado el proceso de curación, aconsejan el uso de un sérum con vitamina C, retinoles o ácidos alfa-hidroxiácidos, lo que ayuda positivamente a la hora de estimular la producción de una mayor cantidad de colágeno, aceleran la renovación celular, y actúan como antioxidantes naturales, hidratantes y humectantes.

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Láser vascular

El láser vascular es una opción de tratamiento con láser ideal cuando las estrías son todavía demasiado jóvenes, frescas o recientes. Es el caso, por ejemplo, de las primeras etapas de la lesión, cuando precisamente presentan una tonalidad violácea.

De esta forma, el haz de luz que se utiliza en el tratamiento actúa calentando las distintas áreas de la piel a tratar, donde precisamente se han formado las estrías recientemente (o en definitiva cualquier otra imperfección cutánea que pueda ser tratada con mediante esta técnica), justo las que se encuentran “teñidas” por la aparición de los vasos sanguíneos.

Una vez se calienta, los vasos sanguíneos tienden a coagularse, desapareciendo a lo largo de las sesiones. Así, se convierte en una opción tremendamente adecuada y útil para tratar las estrías recientes, pudiendo incluso conseguir eliminarlas con el paso del tiempo.

Debemos tener en cuenta que el número de sesiones a aplicar varía según la indicación y la extensión de las estrías a tratar, así como su cantidad. En la mayoría de las ocasiones son necesarias un promedio de entre 3 a 5 sesiones, espaciadas con un mes de diferencia, con la finalidad de obtener ciertos resultados. Aunque es cierto que los primeros resultados tienden a apreciarse básicamente desde el primer mes, de tal manera que los mejores resultados se observarán entre 6 a 9 meses después, una vez comenzado el procedimiento.

Eso sí, la durabilidad de los resultados conseguidos en lo que al tratamiento de las estrías se refiere, depende principalmente del estilo de vida de la persona. Aunque se considera como definitivo para la mejora de cicatrices, y en particular en el caso de las estrías, en muchas ocasiones, cuando se ha conseguido tensar la piel e incluso foto rejuvenecerla, lo más común es que tenga una duración media de entre 12 a 24 meses. Además, también dependerá de la persona, de forma que si vuelven a surgir muchos de los factores de riesgo que podrían acabar incidiendo en la formación de nuevas estrías (como, por ejemplo, un nuevo aumento de peso, sobre todo brusco y rápido), es bastante probable que puedan volver a surgir nuevamente, incluso en otras áreas comunes del cuerpo.

Antes del tratamiento lo más normal es que en el área a tratar se aplique una crema anestésica tópica, lo que ayudará positivamente a la hora de reducir las molestias al máximo. A la pregunta de si este tipo de tratamiento puede llegar a doler, es cierto que la mayoría de los pacientes informan que la sensación podría ser ligeramente incómoda, pero el tratamiento es absoluta y completamente tolerable.

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Cómo funciona la eliminación de las estrías con láser

Como ya te hemos mencionado en algún que otro momento, es cierto que las estrías pueden llegar a ser bastante diferentes, a lo que se le une que en muchas ocasiones tienden a ser complicadas de tratar, dado que no debemos olvidarnos que, originalmente, las estrías no son más que cicatrices que se producen en la piel cuando esta intenta recuperarse tras un desgarro abrupto y rápido. Debido a ello, lo más común es que el tratamiento de eliminación de estrías con láser individual sea personalizado atendiendo a las diferentes necesidades específicas de cada paciente.

En muchas ocasiones, un protocolo de tratamiento típico utilizado comúnmente para la eliminación de las estrías suele incluir entre 3 a 4 láseres distintos por sesión, y suelen incluirse además distintas modalidades de tratamiento sin láser con la finalidad de reforzar sus resultados, como por ejemplo podría ser el caso de la terapia de inducción de colágeno, la conocida como medicina reguladora fisiológica o tratamientos con oxígeno hiperbárico, entre otros. No obstante, en primer lugar el láser es enfocado de forma individual en cada estría.

A continuación, el especialista administra un tratamiento con láser de mezcla de colores que origina un “cambio” en el exceso de melanina que podría quedar retenido en la estría, con lo que se consigue unificar la coloración en sí de la piel, combinándola y mezclándola con la piel circundante (que es en definitiva la que encontramos alrededor).

Algunas estrías, en particular las más recientes o frescas, presentan esa característica tonalidad rojiza porque tienen un exceso de vascularización. En este caso, se utiliza una tecnología láser diferente, de tal forma que el especialista se enfoca en el tratamiento específico de esta microvasculatura, con la finalidad de conseguir que el enrojecimiento también desaparezca.

Finalmente, se estimula la producción de nuevo colágeno con la ayuda de un tratamiento de colágeno intensivo, con la que se consigue rellenar la estría de adentro hacia afuera. Es un tratamiento útil, especialmente en el caso de las estrías blancas o antiguas, dado que se enfoca fundamentalmente en las fibras de colágeno deterioradas, que encontramos en las profundidades de la dermis, y que no podrían repararse de otra manera, acelerando su eliminación a través de los diferentes procesos naturales del cuerpo. Luego, otras fibras menos dañadas serán remodeladas por la creación de colágeno no solo más nuevo, sino sobre todo más joven.

En esta parte del tratamiento lo más habitual es que el dermatólogo también se dirija a las células de fibroblastos que encontramos situadas a lo largo de toda la dermis, estimulándolas para que produzcan mayores cantidades amplificadas de nuevo colágeno, mucho más joven y saludable. En esta ocasión, esta opción de tratamiento requiere entre 2 a 3 tipos de láseres diferentes.

Posteriormente, llegamos al momento en el que el láser actúa alisando la superficie de la cicatriz, generando una especie de alisado cutáneo, con la ayuda de un láser de rejuvenecimiento epidérmico (o, lo que es lo mismo, una especie de peeling con láser). De esta manera, esta etapa eliminar una parte precisa de las capas superiores de la epidermis (en la que, por ejemplo, es tremendamente común que se hayan acumulado no solo células muertas sino también envejecidas), junto con sus imperfecciones, asperezas, arrugas y líneas finas, y también las típicas decoloraciones.

Se trata, por tanto, originalmente de un proceso natural, puesto que lo único que hace el láser es actuar estimulando los mecanismos regenerativos inherentes a la piel de cada paciente, dando luego un tiempo determinado entre sesiones durante el cual la piel se sana, las estrías se remodelan y se genera un nuevo tejido. Así, en la siguiente sesión, el especialista observa de forma atenta cómo ha respondido la piel al procedimiento aplicado anteriormente, y el protocolo es nuevamente personalizado con la finalidad de lograr la máxima regeneración posible.

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Lo que ocurre después del tratamiento con láser

Si te acabas de someter a un tratamiento con láser con la finalidad de reducir la apariencia o incluso eliminar las estrías, es probable que estés un poco preocupada/o, sobre todo con la “nueva” apariencia que han adquirido las mismas. Y es que es normal que, después de cada sesión, las estrías a menudo tiendan a verse peor, antes de que el proceso de curación se inicie y avance.

Por ejemplo (tal y como conoceremos en el apartado siguiente en el que te hablaremos acerca de cuáles son los efectos secundarios más comunes de esta técnica), es normal que las estrías y la piel en sí se encuentre más enrojecida e hinchada, mientras que algunos tipos de piel podrían sufrir también lo que nos expertos denominan como hiperpigmentación post inflamatoria, que consiste en un tipo de pigmentación que surge tras este tipo de tratamiento, pero el cual se caracteriza por ser cien por cien temporal. Por suerte, este tipo de efectos adversos pueden llegar a minimizarse con la administración de determinadas cremas especiales, y resolverse luego de que las estrías físicas se hayan tratado.

Así, con cada fase de tratamiento, las estrías vuelven a mezclarse de forma progresiva con la piel circundante, de tal forma que el resultado final es más que evidente: acaban volviéndose cada vez menos notorias.

Contraindicaciones y efectos secundarios del tratamiento de las estrías con láser

Lo cierto es que, por lo general, existen pocas contraindicaciones para el tratamiento de las estrías con láser. Eso sí, es necesario tenerlas principalmente en cuenta, sobre todo a la hora de descubrir si podríamos o no ser candidatos reales para poder someternos a esta técnica. Aunque es cierto que será el dermatólogo o especialista quien nos lo indicará, a continuación te descubrimos cuáles son las principales contraindicaciones que impedirían la aplicación de este tipo de tratamiento:

  • Embarazo. En este caso se sigue lo que los expertos denominan como el “principio de precaución”. Aunque por el momento no existen estudios que hayan mostrado que el tratamiento con láser pueda suponer un riesgo para la salud de la mamá durante el embarazo, o del bebé en sí, se aconseja no aplicarlo durante la gestación.
  • Infecciones progresivas de la piel, especialmente en la zona tratada.
  • Cualquier tipo de implante de metal, sobre todo cerca del área que vaya a ser tratada.
  • Piel recién bronceada (menos de 1 mes), dado que el riesgo de daño y quemadura es bastante más elevado, y con ello el riesgo a que puedan producirse manchas en la piel.

También existen una serie de efectos secundarios comunes que, en la mayoría de las ocasiones, pueden producirse tras la sesión con láser. Por suerte, casi siempre suelen ser efectos adversos de corta duración, y en muchos casos, no se requiere prácticamente ningún tipo de reposo ni inactividad. A continuación te descubrimos cuáles son los efectos secundarios más comunes:

  • Efectos secundarios inmediatos. Son considerados como efectos secundarios que surgen prácticamente de forma inmediata, desde el momento en el que se produce la aplicación del láser, y una vez la sesión haya terminado. Es común sentir una sensación como de quemadura (similar a la sensación que solemos tener cuando la piel se nos quema por el sol), calor, hinchazón y enrojecimiento.
  • Efectos secundarios después de 48 horas tras la aplicación del tratamiento. Son efectos secundarios que surgen un poco más tarde, en un período comprendido entre 1 a 2 días después de la sesión. Es habitual el enrojecimiento, sobrecalentamiento, edema y la aparición o formación de pequeñas y finas costras en la zona que ha sido tratada con el láser, las cuales al tacto dan la sensación de ser ásperas.

Lo cierto es que, como es lógico imaginar, la intensidad de estos efectos secundarios dependerán en mayor o menor medida de la extensión en sí del tratamiento. Y no solo eso, también tendrá relación con el tipo de láser aplicado, puesto que no será lo mismo el tratamiento a base de láser ablativo que con el láser no ablativo, o vascular.

Por ejemplo, en lo que se refiere a los efectos secundarios del láser Fraxel, la mayoría de los efectos que surgen suelen ser por lo general el resultado de una aplicación inadecuada, de manera que si ocurren quemaduras, problemas relacionados con la pigmentación o cicatrices, lo más probable es que sea debido a tratamientos demasiado intensos o muy agresivos. Aunque es cierto que algunos de estos efectos secundarios son originalmente poco comunes con este tipo de láser, como sucede con las cicatrices, aunque acaban siendo más probables cuando el tono de piel es bronceado o marrón (es decir, tiende a ser más oscuro), y además se aplica un tipo de tratamiento más agresivo.

Recomendaciones posteriores

Después de la aplicación del tratamiento, es normal que el dermatólogo te aconseje seguir una serie de pautas básicas para ayudar al proceso de curación de la piel, y minimizar especialmente el riesgo de aparición de efectos secundarios o infecciones.

Básicamente es sumamente aconsejable no exponerse al sol durante el mes siguiente a la sesión, y colocar siempre protector solar durante el día en la zona tratada (esta última recomendación es imprescindible especialmente en aquellas áreas más visibles).

También se aconseja no practicar deporte ni ningún tipo de actividad física intensa durante las siguientes 24 horas, además de no utilizar ninguna sauna durante al menos los siguientes 7 días.

Finalmente, es común que el dermatólogo te prescriba la administración de una crema reparadora, la cual no solo protege e hidrata la piel activamente, sino que es de suma ayuda a la hora de regenerar y reparar la piel. Lo más normal es que se recomiende administrar esta crema en el área que ha sido tratada durante un período de entre 4 a 5 días.

De hecho, es imprescindible seguir las instrucciones precisas indicadas por el médico, especialmente a la hora de limpiar e hidratar suavemente la zona que ha sido tratada. Por otro lado, es también importantísimo mantener la piel debidamente protegida y húmeda a lo largo de todo el proceso de curación, lo que ayudará a la regeneración y curación en sí de la piel, comúnmente en un primer momento con la ayuda de cremas espesas y ungüentos, y posteriormente con la aplicación de cremas y sueros de consistencia más ligera, útiles para fomentar una renovación celular más saludable, y prevenir además la formación de posibles estrías.

Luego de la fase de curación inicial, es normal que a lo largo de las siguientes semanas la piel adquiera una tonalidad rosada, ligeramente enrojecida. Igualmente, especialmente si la zona tratada con estrías es visible (como los muslos o los brazos), es necesario tener cuidado con la exposición al sol. Dado que el área tratada se caracteriza por ser mucho más sensible, es fundamental la aplicación de un buen protector solar de amplio espectro, y evitar sobre todo exponer esa piel al sol durante bastante tiempo, hasta que el especialista así lo indique.

¿Qué esperar?

Tal y como te hemos explicado, y coinciden en señalar a su vez la mayoría de dermatólogos, aún cuando algunas estrías pueden llegar a resolverse rápidamente, en apenas 3 sesiones o tratamientos con láser (lo que dependerá de la profundidad y extensión de la misma, así como de la cantidad de estrías a tratar), es cierto que en muchas ocasiones el proceso puede demorarse bastante, de tal manera que, lo más común, es que el paciente deba someterse a entre 5-8 sesiones de tratamiento.

Algunos de los mejores sérums con vitamina C para aplicar después del tratamiento con láser

Recuerda que, una vez se haya recuperado la piel, la aplicación de un suero rico en ingredientes activos puede ser de mucha ayuda para acelerar la renovación celular y estimular tanto la síntesis como la producción de nuevo colágeno, algo sumamente interesante si tenemos en cuenta cuáles son los resultados que se buscan con la aplicación de la terapia con láser. Y los sérums con vitamina C se convierten, de hecho, en una opción ideal. A continuación te descubrimos algunas opciones útiles que podrían ser de mucha ayuda.

Sérum con vitamina C de Nezeni Cosmetics

Sérum con vitamina C de Nezeni Cosmetics

La vitamina C, como conoceremos en el apartado en el que analizamos los distintos ingredientes que debería contener todo sérum antiedad (o, al menos, aquellos que deberíamos intentar encontrar cada vez que vayamos a comprar un nuevo suero), se convierte en uno de esos agentes activos que nunca deberían faltar en la mayoría de sérums, principalmente no solo por sus cualidades antioxidantes útiles para reducir la acción de los radicales libres y proteger la piel, sino porque es capaz de estimular la producción de nuevo colágeno, y ayuda a iluminar y aclarar la piel.

En esta ocasión nos encontramos con un nuevo sérum con vitamina C igualmente desarrollado por la marca española Nezeni Cosmetics, que se caracteriza principalmente por contener una elevada concentración de esta vitamina en forma estable, que como veremos, se convierte casi sin ninguna duda en una de las mejores opciones a la hora de aprovecharnos al máximo de todas sus cualidades.

Además de vitamina C, también contiene otros ingredientes de reconocida acción antioxidante, como por ejemplo es el caso del ácido hialurónico y el áloe vera. Pero para descubrir cada uno de los beneficios que nos proporcionan cada uno de sus ingredientes activos, a continuación los analizamos uno por uno:

  • Vitamina C. Como te hemos explicado brevemente en las líneas anteriores, lo encontramos en esta ocasión en forma de vitamina C estable (concretamente Ascorbyl Glucoside), la cual, de acuerdo a la marca, se convierte en una de las mejores opciones a la hora de aportar todas y cada una de las propiedades de esta vitamina, ya que se presenta en forma de glucósido. Ejerce una interesantísima cualidad antioxidante, evitando el estrés oxidativo que tanto tiende a dañar la piel, y a la vez, ayuda a reducir y neutralizar la acción negativa de los radicales libres. Debemos recordar que esta vitamina es sumamente conocida por sus diferentes cualidades antienvejecimiento, además de ser capaz de redensificar la piel, e iluminarla. Es útil para aclarar las manchas oscuras, y además estimula la producción de una mayor cantidad de colágeno.
  • Ácido hialurónico. ¿Qué podríamos decir de este ingrediente activo, que posiblemente no sepas ya? Como ya te mencionábamos en el análisis de producto anterior, se convierte en uno de los ingredientes activos con cualidades hidratantes más interesantes que existen. Y es que es capaz de atraer toda el agua y la humedad presente tanto en las capas más profundas como en el ambiente, con la finalidad de hidratar y humectar la piel al máximo. En esta ocasión, nos encontramos principalmente con ácido hialurónico de alto peso molecular, el cual ha sido obtenido biotecnológicamente y que, al tener moléculas más grandes, se queda en la superficie de la piel con la finalidad de formar una película protectora sumamente hidratante. Gracias a ello, brinda no solo cualidades hidratantes o humectantes, sino también protectoras y filmógenas. Además, también posee un activo precursor endógeno de ácido hialurónico, el cual brinda a la piel una acción igualmente hidratante, además de reestructurante global, que comprende desde la capa basal hasta el estrato córneo. De acuerdo a los estudios llevados a cabo hasta el momento, este precursor posee una acción similar al hialurónico, con la particularidad de que es igualmente capaz de atrapar las diferentes moléculas de agua en la superficie de la piel, pero actuando de manera más rápida y eficaz que el propio ácido hialurónico en sí, hidratando la piel después de apenas una aplicación (esto es, de manera instantánea), pero también incluso 2 semanas después de su uso regular / diario.
  • Fucogel. Consiste en un polisacárido con un elevado contenido en fructosa, el cual ha sido obtenido biotecnológicamente por biofermentación. Se trata de un ingrediente sumamente interesante, y poco común en la formulación de los sérums faciales. A pesar de no ser tan habitual, proporciona una hidratación tanto inmediata como a largo plazo, con eficacia demostrada mediante diferentes estudios in vivo. Gracias a sus propiedades humectantes, es capaz de prolongar el efecto hidratante de la piel tan delicada del contorno de los ojos, brindando un tacto muchísimo más suave, y una evidente y mayor hidratación.
  • Gel de áloe vera. En esta ocasión nos encontramos con un maravilloso gel de áloe vera de procedencia ecológica. Como probablemente sepas, este gel es un líquido mucilaginoso que se obtiene exclusivamente a partir de la pulpa proveniente de las hojas de la planta Aloe barbadensis, muy conocida por sus diferentes usos y aplicaciones sobre la piel. También posee cualidades hidratantes, además de ser un excelente suavizante de la piel y calmante. Por este motivo, es ideal para pieles sensibles y ultrasensibles. Pero estas no son las únicas cualidades que proporciona, puesto que también actúa como un antiinflamatorio de origen natural, es inmunomodulador y reepitelizante.

Como ocurre con absolutamente todos y cada uno de los productos desarrollados por la marca Nezeni Cosmetics, han sido testados dermatológicamente, son hipoalergénicos y no son comedogénicos, lo que significa que al no tener la capacidad de obstruir los poros, son adecuados para pieles grasas o con tendencia al acné, puesto que el riesgo de que puedan producir brotes es bastante bajo.

Principales ventajas del sérum con vitamina C de Nezeni Cosmetics:

  • Contiene distintos ingredientes activos con reconocida acción antienvejecimiento e hidratante.
  • Destaca principalmente la presencia de vitamina C estable (Ascorbyl Glucoside), la mejor opción a la hora de disfrutar de todas las cualidades antioxidantes y antienvejecimiento que podría proporcionar esta vitamina.
  • También contiene ácido hialurónico de alto peso molecular, que se queda en la superficie de la piel con la finalidad de atraer toda la humedad para sí, brindando cualidades hidratantes, protectoras y filmógenas.
  • Posee un precursor endógeno de hialurónico, más rápido y eficaz, que hidrata la piel tanto desde la primera aplicación (de forma instantánea), como incluso dos semanas después tras un uso regular y diario.
  • El fucogel y el gel de áloe vera ecológico completan la fórmula de este suero. Mientras que el primero proporciona una hidratación inmediata y a largo plazo, el segundo no solo hidrata, sino que calma y suaviza, además de ser un antiinflamatorio e inmunomodulador de origen natural, útil para pieles sensibles.

Sérum con vitamina C, E y ácido hialurónico de Florence

Sérum con vitamina C, E y ácido hialurónico de Florence

La marca Florence se caracteriza por ser un fabricante reconocido en el sector de los productos para el cuidado de la piel, debido fundamentalmente a que se encarga de desarrollar cremas, sérums y lociones utilizando para ello únicamente ingredientes de origen cien por cien natural, muchos de ellos, de hecho, solo de procedencia orgánica o ecológica. Es el caso de este sérum bio con vitamina C, E y ácido hialurónico puro, al cien por cien, de procedencia orgánica.

Se trata de un suero que contiene una fórmula altamente hidratante, la cual ha sido enriquecida incluso con ingredientes activos que podrían ser de cierta utilidad a la hora de conseguir reforzar los beneficios antiestrías de la terapia con láser. Y es que, por ejemplo, contiene vitamina E, de reconocida acción antioxidante e hidratante, aceite de jojoba, sobre el que ya te hemos hablado en otras ocasiones y destaca por su increíble riqueza en ácidos grasos esenciales, y áloe vera, capaz de penetrar profundamente en las capas subcutáneas de la piel, consiguiendo proporcionar con ello una hidratación muchísimo más instantánea, a la par que mejora la textura general de la piel y estimula la producción natural de colágeno.

Se trata, además, en un sérum tremendamente rico en vitamina C, por lo que es una opción excelente como tratamiento coadyuvante después de la aplicación de la terapia con láser, siempre y cuando, eso sí, el médico recomiende su uso (en el momento más adecuado para disfrutar así de todos sus beneficios, propiedades y cualidades). De hecho, de forma inmediata desde la primera aplicación, es posible reducir eficazmente las arrugas y cicatrices, además de refrescar inmediatamente la piel, hidratándola y humectándola a fondo.

Principales ventajas del Sérum con vitamina C, E y ácido hialurónico de Florence:

  • Suero con un elevadísimo contenido en vitamina C, que actúa como antioxidante natural, reduciendo la acción negativa de los radicales libres, a la vez que estimula la producción de colágeno y refuerza la renovación celular.
  • También contiene vitamina E, que también proporciona cualidades antioxidantes, y además se convierte en un maravilloso hidratante de origen natural.
  • El ácido hialurónico completa al máximo sus interesantes cualidades humectantes e hidratantes, al retener la humedad presente en el exterior de la piel, atrayéndola para sí hasta hidratar incluso las capas más profundas.
  • Finalmente, su composición la completan otros ingredientes activos sumamente útiles e interesantes, como el aceite de jojoba, tremendamente rico en ácidos grasos saludables, y áloe vera, con beneficios calmantes y suavizantes.

Recuerda que aunque se trate de un sérum facial, puede ser fácilmente utilizado como sérum corporal. Pero no olvides que es de vital importancia utilizar únicamente unas mínimas gotas, puesto que en lo que al uso de los sueros se refiere, con poquísima cantidad nse consiguen muchísimos resultados.

Sérum puro con 20% de vitamina C de Elbbub

Sérum puro con 20% de vitamina C de Elbbub

Si buscas un sérum con una concentración mayor de vitamina C, es muy probable que te interese el suero desarrollado por la marca Elbbub. Y es que consiste en un suero que alcanza el 20 por ciento de concentración de vitamina C, lo que le confiere todavía propiedades más intensas si cabe. No en vano, no olvides que esta vitamina es esencial para mantener la piel debidamente saludable y protegida, gracias a que mantiene elevados los niveles de colágeno con la finalidad de reparar la piel dañada, a la par que estimula su producción y su síntesis.

Su formulación la completan otros ingredientes activos interesantes, entre los que podemos mencionar la presencia de vitamina E, que ayuda a eliminar las toxinas que se han ido acumulando para la piel, proporcionando cierta protección ambiental contra los radicales libres, a la vez que repara las células para proporcionar un aspecto muchísimo más saludable; ácido hialurónico, especialmente útil para aumentar la firmeza de la piel, reponer los lípidos al aumentar los antioxidantes y estimular la síntesis de colágeno, así como retener la humedad al máximo; y niacinamida, que actúa mejorando la textura de la piel y unificando el tono.

Como vemos, todo y cada uno de sus ingredientes lo convierten en un suero ideal para aplicar después del tratamiento con láser, gracias a que muchos de sus ingredientes proporcionan a su vez cualidades útiles e interesantes en el tratamiento antiestrías.

Principales ventajas del Sérum puro con 20% de vitamina C de Elbbub:

  • Suero puro que contiene una concentración del 20% de vitamina C, de reconocida acción antioxidante, y útil para estimular la producción del colágeno.
  • También contiene ácido hialurónico, vitamina E y niacinamida. Todos estos ingredientes activos son ideales a la hora de hidratar la piel activamente, aumentando la firmeza de la piel y estimulando la síntesis de nuevo colágeno.