La exfoliación es una parte ineludible de cualquier rutina de cuidado de la piel. Y agregar un exfoliante facial casero puede mejorar la apariencia de nuestro rostro de forma notable. Esto es independiente del tipo de tez que tengamos, así que no hay excusas.

La acumulación de células muertas puede resultar en la aparición de una epidermis áspera, opaca, sin brillo y desigual. Y también acelera el desarrollo de los signos del envejecimiento. Así que si quieres lucir tu mejor versión, exfóliate.

Existen muchísimas formas de exfoliar la piel de forma natural. Puedes optar por una exfoliación mecánica, frotando gránulos que desprendan las células; o química, mediante ácidos seguros que aflojan las sujeciones. Tu elección dependerá básicamente de tu tipo de cutis.

Y aunque en el mercado hay cientos de opciones, siempre es interesante poder utilizar los ingredientes que más nos interesen en función del tipo de piel que tengamos y de los objetivos que deseemos conseguir.

Cómo hacer un exfoliante facial casero

Para el acné

Una opción única para combatir el acné, previniendo o incluso tratando los granos y espinillas que ya se han formado.

También para tratar los brotes persistentes o los síntomas más comúnmente asociados a las pieles grasas y acnéicas, lo que ayudará a la hora de eliminar las impurezas, limpiar y reducir la presencia de bacterias.

  • Ingredientes: 1 taza de yogur natural, ½ taza de puré de fresas, ½ taza de harina de almendras y un chorrito de vinagre de manzana.
  • Elaboración: Trituramos las fresas limpias. Luego, añadimos el yogur natural, la harina de almendras y el chorrito de vinagre, y mezclamos hasta que se forme una pasta.
  • Aplicación: Aplicamos con suavidad sobre el rostro mediante suaves masajes circulares. Dejamos actuar durante 15 minutos, y terminamos enjuagando con agua tibia. Ahora continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Descubre además: Esponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una

Antienvejecimiento

exfoliante casero rosa mosqueta

Ayuda a combatir algunas de las principales señales asociadas al envejecimiento prematuro.

En su elaboración hay aceite de semilla de uva, que actúa hidratando intensamente, cierra los poros y reduce la inflamación, consiguiendo que la tez se vuelva más luminosa y brillante.

También rosa mosqueta, repleto de ácidos grasos y vitaminas A y E, que ayudan a evitar el estrés oxidativo y reducir al máximo la acción negativa de los radicales libres.

  • Ingredientes: 3 cucharadas de aceite de semillas de uva, 3 gotas de aceite de rosa mosqueta, 6 cucharaditas de almendras molidas y 1 cucharadita de miel caliente.
  • Elaboración: Calentamos ligeramente la miel. Luego, en un cuenco añadimos los ingredientes y los mezclamos hasta conseguir una pasta suave.
  • Aplicación: Aplicamos sobre el rostro con la ayuda de un suave masaje circular, dejando actuar durante algunos minutos. Luego, enjuagamos con agua tibia y seguimos con la rutina facial.

Descubre: Exfoliante de café: beneficios y cómo hacerlo

Iluminador

La avena es otro ingrediente activo con interesantes cualidades exfoliantes. Una opción excelente para pieles muy sensibles y delicadas que tienden a irritarse con facilidad.

Cuando lo combinamos con otros ingredientes como la leche, que es rica en ácido láctico -un suave exfoliante-, se puede obtener una maravillosa pasta perfecta para cutis apagados y cansados, proporcionando a la tez una gran iluminación.

Sus cualidades exfoliantes se completan con la presencia del azúcar moreno, rico en ácido glicólico; y la miel, que además de suavidad, actúa como antimicrobiano y limpiador natural.

  • Ingredientes: ¼ taza de miel, ½ cucharada de azúcar moreno, ½ taza de avena cocida (gachas de avena) y ¼ taza de leche.
  • Elaboración: Cocina los copos de avena y deja enfriar. Combínalos con el resto de los ingredientes, y mezcla ligeramente hasta formar una pasta de textura más bien espesa, pero granulada.
  • Aplicación: Después de limpiar la tez, aplica esta mezcla con la ayuda de suaves masajes circulares, sin presionar demasiado, durante algunos minutos. Finalmente, enjuagamos con agua tibia y continuamos con el hidratante.

Hidratante

La mayoría de ingredientes dulces se convierten en excelentes agentes activos para hidratar el cutis intensamente. Es el caso, por ejemplo, de la miel, que además de hidratar con suavidad actúa como un antimicrobiano.

Además, el yogur es rico en ácido láctico, que actúa exfoliando la piel y estimulando la renovación celular.

  • Ingredientes: 5 fresas, 1 cucharada de harina de almendras, ¼ taza de miel, 1 cucharada de azúcar moreno y 3 cucharadas de yogur natural.
  • Elaboración: Trituramos las fresas limpias. Luego, añadimos el resto de ingredientes, y mezclamos hasta que se forme una pasta granulosa.
  • Aplicación: Frotamos suavemente sobre la cara durante 1 minuto, dejando actuar 2 minutos. Luego, enjuagamos con agua tibia y continuamos con nuestra rutina habitual.

No te vayas sin hacer: Cómo hacer una mascarilla exfoliante casera

Calmante

aloe vera exfoliante

Especialmente concebido para aquellos días que hemos estado expuestos al sol, y nuestro cutis se encuentra enrojecido.

Con la finalidad de calmar la tez, el ingrediente estrella es el áloe vera, que como de buen seguro sabrás, proporciona calma al actuar como antiinflamatorio.

Sus cualidades se completan con la presencia del aceite de oliva, que al estar repleto de ácidos grasos proporciona también beneficios hidratantes y nutritivos, y el azúcar moreno, que brinda sus cualidades exfoliantes.

  • Ingredientes: ¼ taza de azúcar moreno, 1 cucharada de gel de áloe vera y 1 cucharada de aceite de oliva.
  • Elaboración: Simplemente debes añadir todos los ingredientes en un cuenco, y combinar bien hasta mezclarlos. En caso de que tengas una planta de aloe vera, puedes obtener por ti misma el gel, cortando una hoja y extrayendo el contenido.
  • Aplicación: Simplemente masajéalo sobre el cutis, dejando actuar durante unos minutos.

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Aclarante

El yogur natural, gracias a su contenido en ácido láctico, es ideal como exfoliante puesto que ayudará a estimular la renovación celular a la vez que es de utilidad a la hora de eliminar las impurezas y la suciedad.

Combinado con pulpa de tomate, actúa además como un blanqueador natural, ideal para combatir de forma totalmente natural las manchas de la edad y las manchas ocasionadas por el bronceado desigual.

  • Ingredientes: 2 cucharaditas de pulpa de tomate, 2 cucharadas de yogur y 1 cucharada de jugo de limón.
  • Elaboración: En un cuenco pequeño combinamos todos los ingredientes, y los mezclamos bien.
  • Aplicación: Después de haber limpiado el rostro, aplicamos esta mezcla sobre la tez con suaves masajes circulares. Dejamos actuar durante algunos minutos. Y, finalmente, retiramos con agua tibia. Es normal que pique ligeramente. Una vez se seque y después de retirarlo, esta sensación desaparecerá.

Receta de belleza: Cómo hacer un exfoliante labial casero

Enzimático

Elaborado con frutas frescas, las cuales contienen una serie de enzimas que pueden acabar convirtiéndose en una alternativa muchísimo más suave a los exfoliantes químicos. Aquí tienes toda la información acerca de los exfoliantes enzimáticos.

Al ser más suave es ideal para quienes tienen la piel muy sensible o delicada.

También disfrutaremos de las cualidades hidratantes del azúcar, que en esta ocasión es bastante más fina.

  • Ingredientes: 1 papaya, 1 cucharada de jugo de piña, 2 cucharadas de jugo de limón y 1 cucharadita de azúcar fina.
  • Elaboración: Retira las semillas y tritura la papaya. Pela la piña y extrae su jugo con una licuadora. Finalmente, en un cuenco, añade todos los ingredientes y mezcla bien.
  • Aplicación: Solo debes aplicarte la mezcla enzimática sobre el rostro, dejándola actuar como si de una mascarilla se tratarse durante al menos 20 minutos. Finalmente, enjuaga con agua tibia y continúa con la rutina de cuidado de la piel. Debido a la acción de las enzimas, es posible que pique un poco. Si es así, y te sientes muy incómoda, enjuágate antes.

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Una alternativa mejor

No hay duda de que todas estas opciones son muy útiles si no tenemos nada a mano, pero si no quieres perder el tiempo y manchar muchos cacharros, te voy a hacer una recomendación: utiliza un exfoliante comercial. Pero eso sí, uno que sea de calidad.

En este artículo ya te recomendamos las mejores opciones y también para el cuerpo.

Que sea elaborado con ingredientes naturales, el mínimo de conservantes, y cero irritantes y químicos. Que su grano sea muy suave para no dañar las pieles más delicadas, e incluir varios activos beneficiosos para la dermis.

¿Qué beneficios proporcionan?

  • Ilumina. Cuando las células muertas se acumulan, forma una gruesa capa. Esta acumulación hace que la piel se vuelva desigual y opaca. Utilizar un exfoliante ayudará positivamente a evitar esto, iluminando nuestra tez.
  • Limpia las impurezas. Las células muertas bloquean los poros de tal forma que contribuyen a la acumulación de impurezas. La utilización de un exfoliante ayuda a eliminar las células muertas a la vez que promueve la renovación celular.
  • Ayuda a que el resto de productos penetren mejor. El exfoliante destruye los poros y prepara la tez para conseguir que el resto de productos actúen sobre esta de manera mucho más efectiva.
  • Puede prevenir el acné. Ayuda a destapar los poros, reduciendo el riesgo de formación de acné.
  • Unifica el tono. Descompone la piel seca y muerta a la vez que suaviza su textura, por lo que la dermis parece lucir más uniforme con el paso del tiempo.
  • Estimula la síntesis de colágeno. Lo que mejora de forma muy positiva la textura y la integridad cutánea, con la finalidad de mantenerla con un aspecto más terso y joven.

Beneficios de los exfoliantes faciales

¿Con qué frecuencia usarlo?

La regla general es exfoliarnos entre una y tres veces por semana. Todo dependerá de nuestro tipo de piel.

Por ejemplo, quienes tienen la tez seca o sensible no deben exfoliarse más de una vez por semana, mientras que quienes poseen un cutis graso o mixto pueden realizar aplicación más regular, entre dos y tres veces.

También debemos tener en cuenta los riesgos y peligros asociados a la exfoliación excesiva. Si lo hacemos en exceso,  terminaremos eliminando todos los aceites naturales presentes en la dermis, y al final acabaremos con la piel más seca, irritada e enrojecida.

En caso de que, además, tengamos acné, podríamos terminar agravándolo y prolongar el tiempo de recuperación.

Por tanto, si notamos algún efecto secundario negativo tras la exfoliación, es conveniente dejar de usar ese producto, y exfoliarnos la piel con menor regularidad.

Qué utilizar después de la exfoliación

Después de la exfoliación, recuerda que es importantísimo continuar con tu rutina de cuidado de la piel. Lo ideal es seguir con una mascarilla hidratante que pueda reponer la humedad y reparar la barrera cutánea.

El proceso de exfoliación ayuda a preparar la piel para recibir mejor el resto de productos que conforman nuestro régimen de belleza, lo que ayudará a que sean bastante más efectivos y beneficiosos.

Por tanto, es fundamental continuar con la aplicación de un sérum y un humectante nutritivo.

Con estos exfoliantes faciales caseros ya no tienes excusa para mimar tu piel al máximo y lucirla suave, tersa y mucho más sana.