Mantener una rutina de cuidado de la piel es, cuanto menos fundamental, sobre todo a la hora de proporcionar a la piel todos los nutrientes esenciales que tanto necesita día a día con la finalidad de nutrirla, repararla y cuidarla al máximo, lo que la ayuda no solo a la hora de reponerse y recuperarse después de sufrir un día con algunos de los estragos comunes propios del ambiente (como la acción de los rayos ultravioleta si hemos estado expuestos al sol o la contaminación ambiental), sino que puede ser de bastante ayuda a la hora de evitar algunos problemas comunes, como la deshidratación o la sequedad, y reducir el riesgo de formación de arrugas y líneas de expresión, particularmente en aquellos instantes a partir de los cuales la producción tanto del colágeno como la elastina disminuye a medida que vamos cumpliendo años.

Por ejemplo, se sabe que la producción normal por parte de nuestro cuerpo de colágeno y de ácido hialurónico se ralentiza alrededor de un 1 por ciento cada año a partir del momento en el que cumplimos 20 años de edad, motivo por el cual a medida de que la cantidad disminuye de forma más o menos considerable unos años más tarde, es tremendamente común que se formen las primeras líneas de expresión, y también otras tantas arrugas.

Cómo hacer un exfoliante corporal casero

La exfoliación puede convertirse en un paso más de cualquier rutina de cuidado de la piel, ya que es capaz de ayudar a retirar todas aquellas células muertas que se han ido acumulando sobre la piel (concretamente sobre la epidermis, que se caracteriza por ser la capa más superficial), y que pueden causar problemas comúnmente asociados tanto con la sequedad como con la aparición de parques secos y descamación, de tal forma que permite la aparición de una piel totalmente renovada y nueva, al acelerar el proceso de regeneración celular de la piel.

Eso sí, que se convierta en un paso más dentro de cualquier rutina regular de cuidado de la piel no significa necesariamente que debamos exfoliarnos la piel cada día. Al contrario, si lo hacemos con mucha regularidad (más de la necesaria), podríamos acabar dañándola, por lo que acabaremos consiguiendo lo que en realidad no deseamos. Por tanto, es conveniente que en un principio, especialmente si es la primera vez que lo vamos a usar, empecemos exfoliándonos la piel una vez a la semana, hasta que observemos que muchos de los efectos secundarios comunes que pueden surgir no aparecen de forma tan intensa, hasta conseguir exfoliárnosla entre 3 a 4 veces por semana, pero nunca es conveniente hacerlo diariamente.

Una vez tengamos claro cuál sería la periodicidad más adecuada a la hora de exfoliarnos la piel cada cierto tiempo, es conveniente hacernos una pregunta: ¿qué es y en qué consiste verdaderamente la exfoliación? Básicamente se trata de un proceso con el que conseguimos eliminar las células muertas acumuladas en la capa superior de la piel (epidermis), revelando una piel más sana y joven que se encuentra justo debajo. De esta manera, mantener una exfoliación regular puede ser muy beneficiosa para muchas partes del cuerpo, y no solo para la cara, entre los que se incluyen también otras áreas útiles como por ejemplo es el caso de las piernas, los brazos, los pies y la espalda (donde, dicho sea de paso, es tremendamente común que se originen ciertas imperfecciones más o menos habituales, como por ejemplo podría ser el caso del acné).

La aplicación regular de un exfoliante suave es ideal para mantener una piel con un aspecto mucho más fresco, saludable y rejuvenecido, dado que conseguimos con ello eliminar cualquier parche seco o descamación. Además, si después de la exfoliación seguimos con nuestra rutina de cuidado de la piel, disfrutaremos todavía de una piel aún más saludable y cuidada. De hecho, algunos expertos aconsejan acabar con la exfoliación siguiendo con la administración de un sérum y de una loción corporal nutritiva.

Por ejemplo, un suero con vitamina C puede ser útil para acelerar el proceso de renovación celular natural de la piel, y a estimular la producción de nuevo colágeno. Mientras que la aplicación luego de una loción corporal, como una crema nutritiva o incluso un simple aceite corporal (como el aceite de almendras dulces, el aceite de coco, el aceite de aguacate o el aceite de argán, entre otros), proporciona el cuidado y la hidratación que tanto necesita la piel después de haber estado sometida a algunos de los estragos comunes -y normales- causados por el proceso de exfoliación. Y lo que es aún mejor: ayudará a sellar la humedad presente en la piel, hidratándola al máximo y generando una especie de barrera protectora que durará durante todo el día o durante toda la noche (esto dependerá del momento en el que sigas tu rutina de cuidado de la piel, y sobre todo, en el instante del día en el que decidas aplicarte el exfoliante).

Aunque en la actualidad podemos encontrarnos con una amplísima diversidad de exfoliantes corporales, que contienen distintos ingredientes activos de reconocida acción exfoliante, nutritiva e hidratante, ¿sabías que también es perfectamente posible elaborar tu propio exfoliante corporal casero? De esta forma, siempre es posible escoger aquellos ingredientes activos que más te interesen, y prepararlo a tu gusto.

No te pierdas: Mejor exfoliante corporal

Receta de exfoliante corporal casero básico

Aunque existen infinidad de recetas de exfoliantes corporales caseros que podemos aprender a preparar fácilmente en casa, si no tienes mucho tiempo o prefieres optar por una receta básica, a continuación te explicamos qué ingredientes necesitas y los pasos a seguir para elaborarlo. No te la pierdas:

Ingredientes: ½ taza de azúcar moreno, ½ taza de aceite corporal vegetal (como el aceite de coco, almendra, oliva o jojoba).

Elaboración: En un cuenco o tazón añadimos el azúcar moreno y el aceite corporal que hayamos escogido, y los combinamos bien hasta que se mezclen. En caso de ser necesario, puedes optar por añadir más azúcar moreno o más aceite, hasta obtener la consistencia deseada.

Aplicación: Una vez obtenida la consistencia deseada, solo tienes que aplicarte el exfoliante corporal básico sobre aquellas áreas de la piel que quieras exfoliarte y tratar, masajeando con un suave masaje, restregando con suavidad durante algunos minutos. Finalmente, solo tienes que retirarlo con la ayuda de agua tibia, y termina continuando con tu rutina de cuidado de la piel.

Otras recetas de exfoliante corporal casero tremendamente fáciles de hacer

Exfoliante corporal de sal marina

La sal marina proporciona cualidades sumamente interesantes para el cuidado de la piel. Por ejemplo, brinda cualidades antibacterianas, que podrían ser ciertamente útiles para el tratamiento o incluso la prevención de determinadas afecciones cutáneas. Además, viene con diferentes texturas (fina o gruesa), por lo que escoger una u otra dependerá directamente del tipo de piel que tengamos. Por ejemplo, si tienes la piel sensible es necesario saber que un exfoliante con sal marina puede acabar siendo demasiado agresivo, mientras que si tienes la piel delicada es muy posible que la sal marina gruesa haga más mal que bien. Por tanto, la clave está en escoger una u otra opción dependiendo de cómo sea nuestra piel.

Ingredientes: ½ taza de sal marina (gruesa o fina), ½ taza de aceite de coco, jojoba, oliva o almendras dulces (el que más te guste).

Elaboración: En un tazón o cuenco pon la sal marina y el aceite corporal que hayas elegido, en las cantidades indicadas en el apartado anterior, y mezcla y combina bien hasta que ambos ingredientes se mezclen adecuadamente. Como te indicábamos en la receta anterior, en caso de ser necesario añade más aceite o más sal, la suficiente hasta conseguir la consistencia más adecuada. Una vez conseguido, continuamos con el siguiente paso.

Aplicación: Solo tienes que aplicarte el exfoliante en el área donde desees aplicarlo, masajeando con suavidad sin ejercer -en esta ocasión- demasiada presión, dado que la sal marina suele ser bastante más agresiva (en comparación con otros ingredientes granulosos que pueden ser utilizados como exfoliantes).

Exfoliante corporal de café

Algunos estudios han podido encontrar que la cafeína es ciertamente útil a la hora de disminuir la apariencia de la celulitis y de las estrías. Pero también proporciona otros excelentes beneficios, puesto que el café contiene una buena cantidad de antioxidantes naturales. Además, por su textura, se convierte en un exfoliante sumamente útil e interesante, siendo tremendamente fácil de elaborar.

Ingredientes: ½ taza de posos de café recién hecho, 2 cucharadas de agua caliente y 1 cucharada de aceite de coco.

Elaboración: En primer lugar procedemos a preparar el café como habitualmente lo hacemos, con la ayuda de nuestra cafetera italiana. Luego, dejamos que se enfríe y colocamos la cantidad indicada en un cuenco o taza. Añadimos dos cucharadas de agua caliente, y mezclamos bien con la ayuda de una cuchara. Finalmente, añadimos el aceite de coco y, en caso de ser necesario, añadir más café molido o más aceite, con la finalidad de obtener la consistencia deseada. Finalmente, colocamos en un recipiente.

Aplicación: Nuevamente, solo tendrás que aplicártelo una vez hayas obtenido la consistencia deseada, aplicando con suaves masajes durante algunos minutos.

Descubre: Exfoliante de café: beneficios y cómo hacerlo

Exfoliante corporal de azúcar y miel

Es bastante probable que ya conozcas algunos de los beneficios que la miel puede proporcionar a la piel. Por ejemplo, proporciona propiedades antibacterianas, antioxidantes y antimicrobianas, que podrían ayudar a tratar una amplia diversidad de afecciones cutáneas. Actúa naturalmente a la hora de reparar la piel, a la vez que ayuda a reducir la presencia de gérmenes en la piel, y a protegerla contra la acción de los rayos ultravioleta.

Ingredientes: ½ taza de azúcar morena, 2 cucharadas de miel ¼ taza de aceite de coco.

Elaboración: Es posible que el aceite de coco se encuentre en estado sólido, por lo que debemos calentarlo ligeramente con la finalidad de derretirlo. Una vez se haya enfriado, combinamos en un tazón o cuenco el azúcar moreno, el aceite de coco y la miel, y mezclamos con la ayuda de una cuchara de madera. En caso de que la combinación de desmorone mucho, debemos añadir más aceite de coco, y volver a mezclar de nuevo. Una vez se haya alcanzado la consistencia deseada, colocamos el exfoliante en un recipiente o cuenco nuevo.

Aplicación: Solo debes aplicarte este maravilloso y natural exfoliante poniéndotelo sobre las áreas de la piel a tratar, aplicando siempre con suaves masajes, durante algunos minutos.

Exfoliante corporal de azúcar moreno con té verde

Aunque sobre el azúcar moreno ya te hemos hablado en una ocasión anterior, por convertirse sobre todo en un ingrediente de textura granular ideal como exfoliante, lo cierto es que podemos combinarlo con otros ingredientes activos interesantes que proporcionen cualidades útiles, como por ejemplo es el caso del té verde.

Ingredientes: ½ taza de azúcar moreno, 2 bolsitas de té verde, ½ taza de agua caliente y ¼ taza de aceite de coco derretido.

Elaboración: Comenzaremos preparando nuestro té verde como habitualmente lo hacemos. Para ello, calentamos el agua en la cantidad indicada y, una vez empiece a hervir, añadimos las bolitas de té verde. Retiramos del fuego y reservamos, dejándolo reposar hasta que se haya enfriado por completo. Mientras el té se enfría, podemos añadir el azúcar moreno a un cuenco o tazón, y agregar el aceite de coco, mezclando y combinando bien. Una vez que el té verde se haya enfriado, lo añadimos al azúcar, y mezclamos bien. Eso sí, es fundamental que el té se haya enfriado por completo, ya que cuando está caliente, o incluso tibio, podría acabar haciendo que el azúcar se disuelva. En caso de que la combinación se desmorone, puedes añadir más aceite de coco si es necesario.

Aplicación: Cuando se haya conseguido y alcanzado la consistencia deseada, solo debes colocar el exfoliante en un recipiente y aplicártelo sobre las áreas del cuerpo que desees tratar.

Exfoliante corporal de fresas

Se trata de un exfoliante corporal ideal para combatir el envejecimiento prematuro, gracias a que las fresas poseen un elevado contenido tanto en antioxidantes naturales como en vitamina C, que como ya hemos visto, son capaces de ayudar a combatir los radicales libres (asociados precisamente al envejecimiento prematuro), a la vez que aumenta la producción de nuevo colágeno. Y también contienen ácido alfa-hidroxiácido, un exfoliante natural que ayuda en el proceso de regeneración celular cutáneo.

Ingredientes: 1 taza de azúcar moreno, ¼ taza de aceite de coco, ¼ taza de avena molida (puede ser entera) y ¼ taza de puré de fresas.

Elaboración: Una vez lavadas las fresas, tras retirar la parte superior debemos triturarlas con la ayuda de un tenedor. En un cuenco o tazón, añadimos todos los ingredientes, y mezclamos bien hasta obtener la consistencia deseada. Recuerda que si el aceite de coco está sólido es conveniente derretirlo ligeramente, para poder añadirlo a nuestra receta de exfoliante.

Aplicación: Una vez hayamos conseguido la textura deseada, aplícate este maravilloso exfoliante en la piel, con suaves masajes, disfrutando a su vez de su delicado aroma a fresas silvestres.

Lee también: Exfoliante natural: los mejores y cómo hacer uno casero

Exfoliante corporal de garbanzos

Quizá te sorprenda descubrir a los garbanzos en una receta de belleza, especialmente en una receta para elaborar un exfoliante corporal. Pero lo cierto es que podría proporcionar la suavidad necesaria para hacer un exfoliante corporal con una textura mucho más suave, ideal para aplicar sobre las pieles propensas a las imperfecciones. También utilizamos vinagre de sidra de manzana, la cual actúa incluso como un tratamiento cutáneo localizado en aquellas áreas donde se han producido brotes, mientras que la menta brinda cualidades antibacterianas, ayudando a disminuir las bacterias presentes en la piel.

Ingredientes: 1 taza de harina de garbanzos, ¼ taza de vinagre de sidra de manzana, 1 cucharada de menta seca y 5 gotas de aceite esencial de árbol del té.

Elaboración: En un cuenco o tazón añadimos todos los ingredientes en las cantidades indicadas. En caso de que no dispongas de menta seca en sí, puedes obtenerla fácilmente si optas por vaciar las hojas de una bolsita de té de menta. Combinamos y mezclamos bien, hasta obtener la textura deseada.

Aplicación: Aplícate este exfoliante corporal sobre la piel, concretamente sobre las áreas a tratar, masajeando con suavidad durante algunos minutos.

Exfoliante de papaya

La papaya contiene papaína, que se convierte en una enzima nutritiva muy digestiva, pero que en la piel también tiende a proporcionar cualidades sumamente interesantes, puesto que actúa como un exfoliante natural, pero verdaderamente suave y eficaz para las pieles más sensibles y delicadas. Además, en esta ocaisón utilizamos distintos ingredientes activos cítricos que refuerzan el poder exfoliante tanto de la sal marina como del azúcar (que también usamos en esta receta de exfoliante corporal), como el limón o el aromático aceite esencial de naranja, los cuales estimulan la circulación y, además, ayudan a mejorar el tono natural de la piel.

Ingredientes: ½ taza de azúcar, ½ taza de sal marina, ¼ taza de aceite de girasol, la ralladura fina de un limón, 2 cucharadas de papaya (puré), y 8 gotas de aceite esencial de naranja.

Elaboración: Pelamos la papaya y trituramos algunos trozos, hasta convertirlos en puré. En un cuenco, añadimos el azúcar, la sal marina, el aceite de girasol y la papaya en puré que hemos triturado completamente. Luego rallamos la cáscara de un limón, de forma completa, e incorporamos el aceite de esencial de naranja, en la cantidad indicada. Combinamos y mezclamos bien.

Aplicación: Solo tienes que aplicarte este aromático exfoliante sobre la piel, concretamente sobre aquellas áreas del cuerpo que desees exfoliarte, aplicándolo suavemente con la ayuda de un masaje suave, con movimientos circulares. Para terminar, simplemente enjuágate con agua tibia y continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Exfoliante corporal reafirmante

Una opción excelente a la hora de exfoliar la piel del cuerpo, es utilizar algún que otro ingrediente activo que, además de estimular la regeneración celular y la eliminación de las células muertas acumuladas en la piel, también sea de cierta utilidad a la hora de reafirmar la piel de forma totalmente natural. Es el caso de este exfoliante, que no solo exfolia en sí, sino que también es capaz de reafirmar la piel, gracias a las propiedades tonificantes del enebro, que además reduce el riesgo de reención de agua, y a la presencia del pomelo (en forma de aceite o de ralladura), que disminuye la apariencia de la hinchazón. Finalmente, sus cualidades la completan la lavanda, que proporciona cualidades antiinflamatorias ideales para desinflamar y reducir los síntomas de cualquier tipo de irritación o hinchazón.

Ingredientes: ½ taza de azúcar moreno, ¼ taza de aceite de coco, 1 cucharada de bayas de enebro molidas, 1 cucharada de lavanda seca y 10 gotas de aceite esencial de pomelo (en caso de que no dispongas de aceite esencial, puedes optar por usar la ralladura de un pomelo fresco).

Elaboración: En un cuenco ponemos el azúcar moreno, las bayas de enebro molidas y la lavanda seca. En caso de que el aceite de coco se encuentre solidificado debemos derretirlo ligeramente, dejamos que se enfríe un poco y lo añadimos al cuenco. Si disponemos de aceite esencial de pomelo, procedemos a añadirlo directamente a nuestra preparación casera. En caso de que no sea así, pero sí dispongamos de un pomelo fresco, solo tienes que rallar la cáscara. Lo mezclamos todo y combinamos bien, hasta formar la textura deseada.

Aplicación: Una vez elaborado, simplemente debes aplicártelo sobre la piel a tratar, con suaves masajes circulares, que deberás realizarte con suavidad durante algunos minutos. Luego, una vez aplicado todo el exfoliante, simplemente retira con agua tibia y continúa con la rutina de cuidado de la piel.

Descubre: Mejor exfoliante facial

Exfoliante corporal de salvia, avena y miel

Si buscas un exfoliante corporal casero que se caracterice por ser verdaderamente aromático, pero que también contenga unas propiedades excelentes hidratantes, este exfoliante te encantará. Y es que contiene salvia, que ayuda al proceso natural de regeneración de la piel a la vez que brinda un excelente poder aromático. Posee avena, que ayuda a tratar la piel seca y también es capaz de eliminar las células muertas cutáneas. Y miel, que suaviza la piel y actúa como un antiséptico natural, por lo que es de muchísima utilidad a la hora de disminuir el riesgo de formación de brotes de acné. Eso sí, tampoco podemos olvidarnos de la presencia del aceite de oliva, tremendamente rico en ácidos grasos esenciales, como omega 3 y omega 6, que completan las cualidades nutritivas de este maravilloso exfoliante.

Ingredientes: ½ taza de azúcar moreno, ¼ taza de copos de avena, ¼ taza de aceite de oliva, 1 cucharada de hojas de salvia secas y 1 cucharada de miel.

Elaboración: En un cuenco ponemos el azúcar moreno, los copos de avena (no importa que no sean finos, puesto que lo ideal es utilizar su textura como exfoliante, aunque si lo deseas puedes optar por triturarlos un poco hasta convertirlos en harina), el aceite de oliva, las hojas de salvia secas y la miel. Combinamos y mezclamos bien, hasta obtener la textura deseada.

Aplicación: Una vez preparada la piel para la aplicación de nuestro exfoliante corporal casero, solo debes ponerte un poco en la palma de la mano y aplicarlo sobre el área de la piel a tratar, siempre con suaves masajes circulares, aplicando durante algunos minutos. Luego, simplemente debes retirártelo con agua tibia, y continuar cono la rutina de cuidado de la piel.

Exfoliante de miel

Exfoliante corporal de sal de Epsom y arcilla verde

Nos encontramos en esta ocasión ante otra maravillosa receta de exfoliante corporal, pero el cual se caracteriza por contener una serie de ingredientes activos que no hemos utilizado antes en ninguna de nuestras recetas caseras, pero que proporcionan excelentes beneficios y propiedades útiles en el cuidado de la piel del cuerpo. Destaca principalmente por las cualidades exfoliantes y desintoxicantes de la sal marina rica en minerales que combinamos con la sal de Epsom, la cual, dicho sea de paso, es perfectamente recomendada a la hora de ayudar a la piel a eliminar toxinas y aliviar incluso los músculos doloridos y cansados (en especial cuando lo aplicamos en forma de aceite). También contiene una serie de algas nutritivas marinas en forma de espirulina verde y algunas combinadas que, al ser tremendamente ricas en antioxidantes, combaten los radicales libres, y además ayudan a la piel a retener mucho mejor la humedad.

Ingredientes: ½ taza de sal marina fina, ½ taza de sales de Epson, ¼ taza de aceite de oliva, 1 cucharada de arcilla verde, 1 cucharada de espirulina en polvo, 2 cucharaditas de algas en polvo y 10 gotas de aceite esencial de limón.

Elaboración: En un cuenco o bol pequeño añadimos todos los ingredientes en las cantidades indicadas. Como en esta ocasión no utilizamos aceite de coco, sino que optamos por usar el nutritivo aceite de oliva (que siempre se encuentra en estado líquido y no sólido), no será necesario hacer nada más, simplemente combinar y mezclar delicadamente hasta obtener la consistencia y textura deseadas. Una vez conseguido, ponemos el exfoliante en un frasco de vidrio, y reservamos hasta que lo vayamos a utilizar. ¿Sabías que se conserva perfectamente bien hasta un período máximo de 6 meses? Siempre y cuando, eso sí, permanezca en un lugar seco.

Aplicación: Una vez hayas preparado la piel para el momento de la exfoliación (recuerda que la limpieza profunda es, cuanto menos, esencial, sobre todo para preparar la piel para una mejor recepción de los distintos ingredientes activos con cualidades exfoliantes), solo tienes que aplicarte nuestro exfoliante corporal con sales de Epsom en aquellas áreas donde desees tratar la piel, aplicando siempre con suaves masajes circulares, durante algunos minutos. Una vez completado el proceso, simplemente retira con la ayuda de agua tibia.

Exfoliante corporal relajante de CBD

Sobre el CBD, o cannabidiol, ya te hemos hablado en diferentes momentos. Se caracteriza por ser un compuesto derivado de la planta del cáñamo, pero que a diferencia del THC (que es el principal y más conocido compuesto psicoactivo de esta planta), no ejerce tras su aplicación / uso ningún tipo de efecto psicoactivo, pero sí se convierte en un maravilloso ingrediente activo con cualidades antiinflamatorias, motivo por el cual en los últimos años se ha vuelto enormemente popular a la hora de aliviar el dolor y las molestias en diferentes afecciones crónicas, como por ejemplo podría ser el caso de la artritis. Además, este exfoliante, aplicado antes del afeitado, podría ser incluso de mucha ayuda a la hora de disminuir el riesgo de enrojecimiento y ardor, dos problemas tan comunes después de someter a la piel delicada al proceso común del afeitado.

Ingredientes: 1 taza de azúcar moreno, 3 cucharadas de aceite de jojoba orgánico, 1 cucharada de jugo de limón fresco y 2 goteros llenos de aceite de CBD de espectro completo.

Elaboración: En un cuenco mezclamos el aceite de jojoba orgánico y el azúcar, combinando bien hasta conseguir la consistencia deseada. Ahora agregamos el aceite de cannabidiol o CBD y el jugo de limón recién exprimido, y mezclamos nuevamente. La consistencia ideal debe ser simiular a la textura que posee la arena gruesa. Una vez obtenida esta mezcla, podemos proceder a añadir nuestro exfoliante a un frasco de vidrio.

Aplicación: Solo debes aplicarte este exfoliante corporal sobre la piel del cuerpo, aplicándolo generosamente en la ducha o en el baño, con lo que conseguirás un maravilloso tratamiento exfoliante y vigorizante, mientras disfrutas a su vez de las cualidades relajantes del CBD. Finalmente, después de aplicarlo con la ayuda de suaves masajes circulares, retira con agua tibia.

Exfoliante corporal ideal para pieles sensibles

Especialmente si tienes la piel sensible, es muy probable que no puedas utilizar algunos de los ingredientes activos que hemos venido utilizando en las recetas exfoliantes sobre las que te hemos hablado en los apartados anteriores, debido principalmente a que lo más probable es que la piel se resienta todavía más, y se originen incluso algunos efectos secundarios muy molestos como un mayor riesgo de irritación y enrojecimiento. En estos casos, lo mejor es optar por ingredientes exfoliantes más suaves, evitando por ejemplo algunos comunes como el café, el azúcar blanco, el azúcar moreno o la sal marina, y sustituirlos por otras preparaciones más suaves, como por ejemplo podría ser el caso de los copos de avena. De hecho, la avena se caracteriza por proporcionar interesantes cualidades calmantes y antiinflamatorias útiles para minimizar las células muertas de la piel y ayudar a hidratar los parches secos. Además, cuando se combina con agua y glicerina actúa bloqueando la humedad.

Ingredientes: ¼ taza de avena, 1 cucharadita de glicerina (puedes sustituir por miel si no tienes) y 2 cucharadas de agua.

Elaboración: El proceso de elaboración de este exfoliante corporal ideal para piele ssensibles es verdaderamente sencillo y simple. Solo debes poner todos los ingredientes en un cuenco (recuerda que puedes sustituir la glicerina por la miel, en caso de que no dispongas de ella), y combinar bien, hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado adecuadamente.

Aplicación: Tan solo debes aplicarte este maravilloso exfoliante sobre la piel, poniéndote un poco en la palma de las manos y aplicando con suaves masajes circulares, durante algunos minutos. Finalmente, retira con abundante agua tibia. Y continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Aprende: Cómo hacer un exfoliante facial casero

Exfoliante corporal ideal para pieles apagadas

Es posible que tengas la piel poco iluminada y apagada. Lo cierto es que en determinados momentos esto es algo normal, ya que depende no solo del nivel de hidratación de nuestra propia piel, sino también incluso del ambiente existente en el exterior, que pueden influir incluso directamente en nuestra salud cutánea. Y no solo puede afectar a la piel del rostro. Incluso la piel del cuerpo en general también puede acabar viéndose apagada y poco iluminada. Para estos casos, te proponemos un maravilloso exfoliante corporal, precisamente ideal para pieles apagadas, que la dejará con un aspecto sumamente hidratado, maravillosamente húmedo, y cien por cien brillante. Además, la combinación del azúcar blanco y del azúcar moreno proporcionan a esta receta sus claras cualidades exfoliantes, formando un maravilloso ácido glicólico que actúa intensamente a la hora de regenerar y renovar las células mientras elimina las células muertas acumuladas en la epidermis. Mientras que tanto el aceite de coco como el aceite de oliva proporcionan toneladas de humedad, además de una maravillosa hidratación, gracias a su elevado contenido en ácidos grasos esenciales.

Ingredientes: 1 taza de azúcar blanca, 1 taza de azúcar moreno, ½ taza de aceite de coco y ½ taza de aceite de oliva.

Elaboración: En un cuenco añadimos el azúcar blanco y el azúcar moreno, y combinamos bien hasta que se mezclen adecuadamente. Dado que lo más probable es que nuestro aceite de coco se encuentre sólido, debemos calentarlo ligeramente hasta conseguir una textura más líquida, dejamos enfriar ligeramente, y finalmente lo añadimos a nuestra mezcla de azúcar. Terminamos añadiendo el aceite de oliva, y volvemos a mezclar bien hasta conseguir la textura deseada.

Aplicación: Una vez preparada la piel, solo tienes que aplicarte este exfoliante poniéndotelo sobre las palmas de las manos, y luego dirigirlo con suavidad al área de la piel que desees exfoliarte, aplicando siempre con la ayuda de suaves masajes circulares. Recuerda no hacerlo de forma muy intensa, ya que podrías acabar irritando la piel en exceso. Finalmente, una vez aplicado, retira con abundante agua tibia. Para terminar, no olvides seguir con tu rutina de cuidado de la piel.

Exfoliante corporal de café y aceite de oliva

Es cierto que el café ya lo hemos utilizado en una preparación anterior, pero nunca lo hemos combinado con aceite de oliva, otro ingrediente activo interesante en el cuidado de la piel, debido principalmente a sus cualidades hidratantes y nutritivas, gracias sobre todo a su elevadísimo contenido en ácidos grasos esenciales (omega 3 y omega 6 principalmente), así como vitamina E, que le confiere propiedades antioxidantes cien por cien naturales. Mientras que el café molido ayuda a minimizar la aparición de estrías y celulitis (especialmente cuando lo aplicamos sobre aquellas áreas de la piel donde suele ser relativamente común que se formen), así como disminuir el riesgo de formación de daño solar y manchas oscuras. Es más, masajearlo sobre la piel puede ser de muchísima ayuda a la hora de estimular el drenaje linfático, mientras que la cafeína actúa tensando y rellendo la piel de forma temporal.

Ingredientes: ¼ taza de posos de café molidos, 1 cucharada de aceite de oliva y 2 cucharadas de azúcar moreno.

Elaboración: En primer lugar debemos preparar la cafetera como habitualmente lo hacemos. Para ello, solo tenemos que poner agua en la cafetera y añadir el café en las cantidades adecuadas, y prepararlo en el fuego. Luego, solo debemos retirarlo y dejar que se enfríe por completo. Una vez enfriado, obtenemos los posos de café y los combinamos en un cuenco con aceite de oliva y azúcar moreno, en las cantidades indicadas. Mezclamos bien, hasta obtener una pasta de consistencia media. Eso sí, si se observa un poco aguado, solo debemos añadir un poco más de azúcar moreno en caso de ser necesario.

Aplicación: Solo tienes que preparar la piel, y aplicarte este exfoliante corporal con suavidad, sin apretar demasiado para evitar irritaciones innecesarias. Aplícatelo mediante suaves masajes circulares. Para terminar, retira con abundante agua tibia y termina con tu rutina de cuidado de la piel diaria.

Exfoliante corporal de lima

No hay duda que la lima proporciona un aroma tan característico como maravilloso, ideal para quienes disfrutan con los típicos aromas del verano. Aunque es cierto que la sal marina no es tan suave como el azúcar a la hora de exfoliar la piel, lo cierto es que es ideal para eliminar las células muertas de la piel, por lo que al ser más intensa deberás usarla únicamente si no tienes la piel sensible o delicada. El aceite de coco proporciona cualidades nutritivas e hidratantes, mientras que la lima brinda antioxidantes naturales, que se combinan a la perfección con el poder aromático del aceite esencial de lima.

Ingredientes: 1 taza de sal marina molida fina, 3 cucharadas de aceite de coco, la ralladura de 4 limas y 20 gotas de aceite esencial de limas.

Elaboración: En un cuenco o recipiente añadimos la sal marina, el aceite de coco y el aceite esencial de limas. Luego, obtenemos la ralladura de las 4 limas, y las añadimos combinando y mezclando bien, hasta conseguir la textura y consistencia deseadas.

Aplicación: El proceso de aplicación continúa siendo tan sencillo como siempre. Solo tienes que prepararte la piel con la ayuda de un limpiador profundo, y aplicarte el exfoliante corporal mediante suaves masajes circulares. Finalmente, una vez hecho esto durante algunos minutos para favorecer el drenaje linfático y mejorar la circulación, retira con abundante agua tibia.

Exfoliante corporal de cúrcuma

Es cierto que, de primeras, puede parecer un poco extraño utilizar la cúrcuma en polvo como un ingrediente activo más en la elaboración de un exfoliante corporal casero, pero lo cierto es que confiere a nuestra receta unas excelentes cualidades tanto antioxidantes como antiinflamatorias, ayudando a aclarar con suavidad cualquier decoloración que pueda existir en la piel. Finalmente, el aceite de vitamina E proporciona cualidades hidratantes de manera verdaderamente completa, que se combina a la perfección con la glicerina (con propiedades humectantes), aceite de lavanda y aceite del árbol del té, que brindan propiedades aromáticas a nuestra preparación. ¡Ah! Y tampoco podemos olvidarnos de la harina de almendras, que actúa como exfoliante junto con la textura particular de la cúrcuma.

Ingredientes: ½ taza de harina de almendras, 1 cucharada de cúrcuma en polvo, 1 cucharada de glicerina, 1 cucharadita de aceite de vitamina E, 20 gotas de aceite esencial de lavanda y 20 gotas de aceite de árbol del té.

Elaboración: En un cuenco añade todos los ingredientes en las cantidades indicadas, y combina y mezcla bien con cuidado hasta obtener la consistencia y textura deseada.

Aplicación: Después de haber preparado la piel, solo debes aplicarte un poco de este exfoliante de cúrcuma sobre la piel, con la ayuda de suaves masajes circulares durante algunos minutos. Eso sí, en esta ocasión es más conveniente hacerlo sobre la piel limpia y seca (en lugar de húmeda), y dejarlo reposar durante unos minutos. Finalmente, mientras continúas frotando para obtener todavía más propiedades exfoliantes, enjuaga con agua tibia. Termina siguiendo con tu rutina de cuidado de la piel.

Exfoliante corporal con pepino

El pepino, como probablemente sabrás, se convierte en un maravilloso ingrediente con cualidades refrescantes, que suele utilizarse habitualmente en forma de rodajas para aplicarlo sobre los ojos hinchados o sobre las bolsas bajo los ojos. Por ejemplo, aplicados sobre los ojos ayudan a calmar los ojos cansados después de horas trabajando con el ordenador, y aplicado sobre la piel también se convierte en una opción excelente a la hora de refrescar la piel intensamente, una cualidad que se refuerza con la presencia de las hojas de menta, que también utilizaremos para la elaboración de este exfoliante natural.

Ingredientes: 1 taza de azúcar moreno, 5 cucharadas de aceite de coco, 4 gotas de aceite esencial de eucalipto, 5 rodajas de pepino y 5 hojas de menta.

Elaboración: Empezaremos poniendo en el vaso de una licuadora el aceite de coco tras haberlo calentado previamente para volverlo líquido (una vez se ha enfriado, eso sí), el aceite esencial de eucalipto, las rodajas de pepino y las hojas de menta. Licúa bien hasta que todos los ingredientes se combinen perfectamente. Luego añade el azúcar moreno, y vuelve a licuar una vez más, pero no más de tres segundos, para conseguir que se mantenga la textura que nos interesa que tenga nuestro exfoliante casero. Para terminar, vierte en un frasco de cristal o recipiente.

Aplicación: Aplícate este exfoliante sobre la piel limpia, alisándolo con suaves masajes circulares. Conseguirás una piel perfectamente suave y aclarada en poco tiempo. Finalmente, después de aplicarlo durante algunos minutos, retira con abundante agua tibia.

Receta de belleza: Cómo hacer un exfoliante labial casero

Exfoliante de manteca de karité ideal para pieles secas

Aunque no lo creas, las pieles secas también necesitan exfoliarse, precisamente para intentar lidiar con esas zonas ásperas, habitualmente causadas por una acumulación excesiva de células muertas y envejidas, y sobre todo por la deshidratación. En esta ocasión optamos por preparar un completo exfoliante corporal con manteca de karité, tan nutritivo como hidratante, que proporciona una cantidad interesante de diferentes nutrientes. Cualidades que se combinan a la perfección con el aceite de coco, rico en ácidos grasos esenciales suavizantes e hidratantes, y el azúcar moreno, que le confiere sus propiedades exfoliantes.

Ingredientes: 5 cucharadas de manteca de karité, 2 cucharadas de aceite de coco y 6 cucharadas de azúcar moreno.

Elaboración: La clave a la hora de preparar este exfoliante corporal, debido a la textura mantecosa de la manteca de karité, es utilizar una batidora de mano para batir tanto la manteca de karité como el aceite de coco, y así obtener una maravillosa textura cremosa. Por tanto, en primer lugar, dado que el aceite de coco lo más probable es que presente una textura sólida, debemos calentarlo ligeramente hasta volverlo líquido, y dejamos que se enfríe un poco. Luego añadimos al vaso de la batidora de mano el aceite de coco y la manteca de karité, y batimos bien hasta que se hayan derretido y mezclado. Combinamos ahora con el azúcar moreno con la ayuda de una cuchara, y obtendremos una textura parecida o similar a una crema (en esta ocasión se trata de un exfoliante no granulado, sin arenilla, pero que posee cualidades exfoliantes gracias a la presencia de ácido glicólico en la composición del azúcar).

Aplicación: Solo debes alisar este maravilloso exfoliante sobre las áreas de la piel que desees tratar, limpia y seca, y dejarlo durante al menos 30 minutos. Pasado este tiempo, retira con un suave masaje y con la ayuda de agua tibia. Continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Exfoliante corporal de sal del Himalaya

Quizá te sorprenda, pero lo cierto es que si optamos por sustituir la sal fina con sal del Himalaya conseguimos una maravillosa preparación exfoliante, puesto que este ingrediente de origen natural contiene una amplia variedad de minerales, convirtiéndose así en una excelente opción como exfoliante. Y lo que es aún mejor: este exfoliante es ideal de disolver la sal cuando lo restregamos sobre la piel, por lo que no tenemos que preocuparnos si nos aplicamos el exfoliante de forma excesiva. Por otro lado, si combinamos la sal con aceite de oliva o con aceite de almendras dulces conseguiremos un exfoliante hidratante, maravilloso para cualquier tipo de piel.

Ingredientes: 1 taza de sal fina del Himalaya y ½ taza de aceite de oliva (puedes sustituir por aceite de almendras dulces o por cualquier otro aceite corporal).

Elaboración: En un cuenco colocamos la sal fina del Himalaya en la cantidad indicada, y añadimos el aceite de oliva o de almendras dulces a cucharadas, mezclando suavemente hasta conseguir la consistencia deseada.

Aplicación: Aplícate este exfoliante ligeramente suave sobre las áreas de la piel que desees tratar, masajeando con suavidad mediante movimientos circulares durante algunos minutos. Para terminar, retira con un poco de agua tibia y finalmente continúa con la rutina de cuidado de la piel.

Exfoliante corporal de azúcar de coco y avena

En los últimos años el azúcar de coco ha pasado a convertirse en una alternativa al azúcar blanco. Pero lo cierto es que utilizado como exfoliante se convierte en un remedio natural excelente, principalmente porque es capaz de reducir y eliminar al máximo las escamas secas, disminuyendo la existencia de células muertas acumuladas, a la vez que activa y estimula la renovación natural de la piel. Combinado con los copos de avena lo cierto es que se llevará irremediablemente bien, puesto que la avena actúa como un humectante cien por cien natural. Finalmente en la elaboración añadiremos aceite de argán, tremendamente nutritivo gracias a su contenido en ácidos grasos esenciales.

Ingredientes: 3 cucharadas de aceite de coco, ½ taza de azúcar de coco y ¼ taza de copos de avena.

Elaboración: En primer lugar procederemos a derretir el aceite de coco en un cuenco o tazón. Si así lo deseas, lo puedes hacer fácilmente al microondas. Y luego deja que se enfríe un poco a temperatura ambiente. Luego combinamos con el azúcar de coco y con la avena cruda, y mezclamos bien hasta conseguir la textura deseada.

Aplicación: Una vez hemos obtenido y conseguido la textura ideal para exfoliar la piel, simplemente debemos aplicar sobre la piel limpia, a modo de suaves masajes, aplicando directamente sobre ella durante varios minutos. Pasado el tiempo, retira con agua tibia y continúa con la rutina de cuidado de la piel que te recomendaremos seguir en un futuro apartado.

Conoce también: Cómo hacer un exfoliante capilar en casa

Exfoliante corporal de miel y aguacate

El aguacate es un alimento nutritivo tan delicioso como exquisito, pero lo cierto es que aplicado directamente sobre la piel proporciona todavía más beneficios gracias a su riqueza en vitaminas, minerales y antioxidantes naturales, que ayudan a nutrir la piel en profundidad. En esta ocasión utilizamos aceite de aguacate y aguacate entero, por lo que conseguiremos disfrutar al máximo de absolutamente todos sus beneficios. Además, en la elaboración de este exfoliante tambíen utilizamos miel, que actúa como antiséptico y antiinflamatorio, y harina de maíz, que le confiere a nuestra preparación sus interesantes cualidades exfoliantes.

Ingredientes: ½ aguacate entero triturado, 2 cucharadas de aceite de aguacate, 3 cucharaditas de miel y 2 cucharadas de harina de maíz.

Elaboración: En primer lugar procedemos a triturar el aguacate con la ayura de un tenedor. Luego, en un cuenco, combinamos el aguacate triturado con el aceite de aguacate, la miel y la harina de maíz. Y combinamos y mezclamos bien hasta obtener la consistencia y textura deseada.

Aplicación: Solo debes aplicarte este maravilloso exfoliante masajeando suavemente, eso sí, en esta ocasión en concreto sí es aconsejable hacerlo con la piel húmeda, para reforzar las cualidades hidratantes del aceite de aguacate. Una vez hayas terminado de aplicártelo con suaves masajes circulares, simplemente enjuaga y retira con agua tibia.

Lee también: Guante exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Exfoliante corporal de yogur y miel

Efectivamente, no nos habíamos olvidado del yogur, uno de los ingredientes más comunes y utilizados en la elaboración de una amplia diversidad de recetas de belleza, y que también puede ser usado en la preparación ¿por qué no? de nuestro exfoliante corporal casera. En esta ocasión optamos por combinarlo con avena y con miel, que se combinan a la perfección con los poderes suavizantes del yogur. Es más, ¿sabías que el yogur se convierte en una fuente natural de ácido láctico? El ácido láctico consiste en un tipo de ácido alfa-hidroxiácido, capaz de exfoliar la piel, pero suavemente.

Ingredientes: 4 cucharadas de yogur natural, 2 cucharaditas de miel, 2 cucharadas de avena y 2 cucharadas de semillas de girasol.

Elaboración: En primer lugar procedemos a calentar suavemente la miel, hasta dejarla tibia. Luego, en el vaso de una licuadora, añadimos las cucharadas de avena y las semillas de girasol, y las licuamos, moliendo bien hasta que adquieran una consistencia o textura más bien suave. En un cuenco aparte, ponemos esta mezcla con las 4 cucharadas de yogur y con la miel tibia. Y mezclamos bien hasta obtener la textura deseada.

Aplicación: Solo debes masajearte este maravilloso exfoliante de yogur y miel sobre el cuerpo, el rostro y el cuello, masajeando suavemente durante algunos minutos. Una vez hecho esto, es aconsejable dejar el exfoliante actuando sobre la piel durante 5 minutos. Y finalmente enjuagar con agua tibia.

Exfoliante corporal de puré de manzana y té verde

Si optas por un exfoliante corporal útil en el tratamiento del acné, pero que sea verdaderamente suave y respetuoso con la piel, con la finalidad de que no sea tan irritante, este exfoliante corporal elaborado con manzana y té verde posiblemente te encantará. Y es que es tan irremediablemente suave que es posible utilizarlo y aplicarlo hasta tres veces por semana.

Ingredientes: ¾ taza de puré de manzana, ¼ taza de azúcar moreno, 3 cucharadas de hojas de té verde trituradas y 2 cucharadas de aceite de oliva (puedes sustituir por aceite de jojoba o por aceite de almendras dulces).

Elaboración: Comenzaremos pelando la manzana y triturándola con la ayuda de un tenedor o batidora. Luego la combinamos en un cuenco el azúcar moreno, y añadimos las hojas de té verde trituradas (bastará con obtenerlas del interior de las típicas bolsitas de té), y el aceite de oliva. Continuamos mezclando hasta que los ingredientes formen una pasta.

Aplicación: Es conveniente aplicar este exfoliante corporal sobre la piel húmeda, masajeando durante algunos minutos. Luego, aclara y enjuaga con abundante agua tibia. Y, nuevamente, termina continuando con tu rutina de cuidado de la piel.

No te vayas sin hacer: Cómo hacer una mascarilla exfoliante casera

Exfoliante corporal de aceite de rosa mosqueta

El aceite de rosa mosqueta es, a menudo, un ingrediente activo de origen cien por cien natural muy utilizado por sus cualidades antienvejecimiento, a la vez que se convierte en una fuente sumamente interesante de ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6, y vitaminas A, C y E. Aplicado sobre la piel ayuda a aumentar la renovación celular, mientras que, gracias a su aporte en vitamina C, también es capaz de estimular la producción de nuevo colágeno. Las cualidades de la rosa mosqueta aumentan considerablemente cuando, además, la combinamos con aceite de almendras dulces y azúcar blanco.

Ingredientes: 1 taza de azúcar blanco, ¼ taza de aceite de almendras dulces y 1 cucharada de aceite de rosa mosqueta.

Elaboración: Lo cierto es que el proceso de elaboración de este exfoliante corporal es sumamente sencillo y simple. Solo tienes que combinar en un cuenco el azúcar blanco, el aceite de almendras dulces y el aceite de rosa mosqueta, mezclando bien hasta ocnseguir la textura ideal.

Aplicación: Se recomienda masajear este exfoliante con suavidad, aplicándolo sobre las partes de la piel que desees tratar, en forma de suaves masajes. Una vez hecho esto, simplemente debes enjuagarlo con la ayuda de agua tibia. Y continuar con tu rutina.

Exfoliante corporal con textura de crema

Si estás cansada de utilizar el típico exfoliante corporal de textura granulada, y prefieres un exfoliante que sea capaz de eliminar las células muertas acumuladas sobre la piel a la vez que consigues estimular la renovación celular, pero que tenga una consistencia más suave en forma de crema, en esta ocasión te proponemos un exfoliante a modo de crema, que también proporciona cualidades exfoliantes gracias a su elevado contenido en ácido láctico.

Ingredientes: ¼ taza de avena, 2 cucharadas de harina de almendras, ½ taza de yogur griego natural y 1 cucharada de miel.

Elaboración: En primer lugar debemos colocar la avena en el vaso de la licuadora, y trituramos bien hasta que quede bien fina. Luego, en un cuenco, añadimos la avena molida, la harina de almendras, el yogur griego y la cucharada de miel, y combinamos y mezclamos bien.

Aplicación: Se trata de un exfoliante útil no solo para la piel del cuerpo, sino también para la piel del rostro. Para aplicarlo solo debes hacerlo con la ayuda de suaves masajes, y dejarlo actuar durante 3 a 5 minutos. Finalmente, enjuaga con agua tibia y continúa con tu rutina de cuidado de la piel.

Descubre además: Esponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una

¿Qué hacer después de la aplicación de nuestro exfoliante corporal casero?

Recuerda que el proceso de la exfoliación no comienza y termina únicamente con el acfo físico real de restregar las distintas células muertas de la piel en el cuerpo. De hecho, este acto por sí solo no ayudará a mantener la piel con un aspecto mucho más rejuvenecido y saludable. Hay que seguir una serie de pasos necesarios para asegurarnos que exfoliamos la piel correctamente, lo que requiere el uso posteriormente de una serie de productos que nutran y cuiden la piel al máximo.

Una vez te hayas aplicado un exfoliante corporal casero, a continuación te ofrecemos algunas pautas y consejos útiles que te serán de gran ayuda:

Opta por un sérum con vitamina C como el de Nezeni Cosmetics

Sérum con vitamina C de Nezeni Cosmetics

Son muchos los expertos que aconsejan la aplicación de un sérum en la piel exfoliada, puesto que se convierte en uno de los mejores productos a aplicar después de haber exfoliado la piel intensamente, dado que se encuentra mucho mejor preparada para la administración de otros productos tópicos, de tal forma que sus diferentes ingredientes activos penetrarán más rápidamente y mejor. Y si tenemos en cuenta que un suero contiene en grandes cantidades diferentes ingredientes activos sumamente beneficiosos, no hay duda que es una de las opciones más interesantes.

La vitamina C es uno de esos ingredientes activos sumamente interesantes en lo que al cuidado de la piel se refiere. Y gracias a esos beneficios, se convierte en una opción excelente en la que no existe una edad determinada para empezar a utilizarla sobre la piel. Al contrario, siempre es un buen momento optar por tónicos, sueros y cremas que lo contengan, gracias principalmente a su increíble cualidad antioxidante.

No en vano, tal y como opinan muchos expertos en belleza, los sérums con vitamina C destacan principalmente por un motivo: verdaderamente funcionan. Lo que significa que, este tipo de productos, se convierten en un tratamiento sumamente recomendado casi para cualquier problema de la piel, como líneas finas de expresión y arrugas, tono de piel desigual, cicatrices de acné, opacidad y textura áspera. Y es que además de ser capaz de neutralizar los radicales libres, evitando el estrés oxidativo, es también de enorme utilidad a la hora de promover el proceso de regeneración natural de la piel, que entre otros interesantes aspectos, ayuda a que el cuerpo pueda reparar mejor las diferentes células cutáneas dañadas.

Es por eso por lo que el sérum con vitamina C de Nezeni Cosmetics destaca fundamentalmente por encima de muchos otros. Y es que contiene vitamina C en forma de glucósido, que de acuerdo a los expertos, pasa a convertirse en una de las mejores opciones a la hora de disfrutar al máximo -y aprovecharse- de todas y cada una de sus propiedades.

Pero, como es lógico imaginar, no es el único ingrediente activo que encontramos en su formulación, tal y como conoceremos detalladamente a lo largo del siguiente apartado, donde te descubriremos algunos de los más destacados y, sobre todo, cuáles son sus principales propiedades y beneficios. Por ejemplo, contiene ácido hialurónico, áloe vera, aceite de oliva, glicerina y fucogel. Todos, en combinación, forman la fórmula de un sérum de vitamina C que permite obtener unos resultados óptimos, al redensificar, rehidratar y devolver tanto el esplendor como la flexibilidad de la piel.

  • Vitamina C estable (Ascorbyl Glucoside). Como te hemos mencionado brevemente en el apartado anterior, consiste en un glucósido que ayuda a disfrutar -y a proporcionar- todas las propiedades y beneficios de esta vitamina. Como de buen seguro sabrás, es un ingrediente activo que ejerce una interesantísima función antioxidante, lo que significa que evita el estrés oxidativo y neutraliza la acción de los radicales libres. Eso es esencial a la hora de mantener a raya los signos del envejecimiento prematuro, a la vez que también puede ser de enorme utilidad a la hora de proteger a la piel de los cambios precancerosos habitualmente causados por la exposición a los rayos ultravioleta. Es un ingrediente activo ideal para aplicar sobre la piel a partir de los 35-40 años de edad, porque acelera la producción de colágeno y elastina, que ayudan a mantener la piel firme y tersa, gracias principalmente a que promueve la producción de estas fibras proteicas naturales, ayudando por tanto a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, a la vez que inhibe la producción de melanina de la piel, previniendo también la formación de manchas oscuras. Por todo ello, brinda cualidades antienvejecimiento, redensificadoras e iluminadoras de la piel.
  • Ácido hialurónico. En esta ocasión, a diferencia de la formulación del sérum anterior, nos encontramos con ácido hialurónico de alto peso molecular, el cual ha sido obtenido biotecnológicamente, y que brinda cualidades protectoras, hidratantes y filmógenas. De hecho, al contener moléculas más grandes, permanece en la superficie de la piel con la finalidad de humectarla e hidratarla al máximo, formando una película protectora con interesantes cualidades humectantes. También posee un activo precursor endógeno de hialurónico, que entre otros interesantes aspectos, brinda a la piel una acción reestructurante e hidratante, que engloba desde la capa basal hasta el estrato córneo. Posee una acción similar al hialurónico, al ser capaz de atrapar las moléculas de agua en la superficie de la piel. Pero de una forma más eficaz y rápida. De esta manera, no solo hidrata la piel instantáneamente desde el primer momento en que lo aplicamos, sino incluso 2 semanas después, tras un uso regular y diario.
  • Fucogel. Proporciona una hidratación tanto inmediata como a largo plazo, con eficacia demostrada mediante diferentes estudios in vivo. Consiste básicamente en un polisacárido tremendamente rico en fructosa, el cual ha sido obtenido biotecnológicamente por biofermentación. Brinda cualidades humectantes sumamente interesantes, que prolongan el efecto hidratante en la delicada zona del contorno de los ojos, proporcionando además un tacto muchísimo más suave, y reduciendo al máximo la  textura áspera de la piel que, en ocasiones, también suele aparecer en esta área del rostro.
  • Gel de áloe vera. De procedencia ecológica (concretamente cuenta con certificado COSMOS), se caracteriza por ser un líquido mucilaginoso que se obtiene de forma exclusiva a partir de la pulpa de las hojas de áloe vera (de la planta Aloe barbadensis). Brinda reconocidas cualidades hidratantes, suavizantes y calmantes. De hecho, es ideal y apta para las pieles más sensibles, gracias a sus propiedades antiinflamatorias, hidratantes, reepitelizantes e inmunomoduladoras. Pero no solo eso. También es ideal para pieles grasas al absorberse fácilmente, y también puede ayudar a tratar la piel seca, sobre todo cuando es aplicado después del baño, al ayudar a sellar la humedad presente en la piel en esos momentos.

Recuerda que absolutamente todos los productos desarrollados por la marca española Nezeni Cosmetics han sido testados dermatológicamente, son hipoalergénicos (lo que significa que no existe riesgo de que produzcan reacciones alérgicas), y además se caracterizan por ser no comedogénicos, de manera que, al no obstruir o tapar los poros, no aumentan el riesgo de brotes o acné. Por tanto, nos encontramos ante una opción ideal para quienes deseen disfrutar de todas las cualidades antienvejecimiento de la vitamina C, además de otros de los ingredientes activos que encontramos en este sérum maravilloso.

No dejes de leer: Exfoliante enzimático: qué es y las mejores opciones

Utiliza humectantes enriquecidos con glicerina

Después de exfoliarnos la piel del cuerpo, es esencial mantenerla debida y adecuadamente hidratada, sobre todo luego de usar un suero con vitamina C que ayudará a reforzar muchas de las cualidades que proporciona el proceso de exfoliación, puesto que no solo acelera la renovación celular, sino que brinda algo aún más importante: acelera la síntesis y la producción de colágeno, esencial para mantener una piel mucho más tersa y rejuvenecida.

Si bien es cierto que una única sesión de exfoliación no despojará a nuestra piel de toda la humedad naturalmente presente en ella, sí es cierto que la exfoliación repetida, sin usar luego un buen humectante, puede hacer que la piel se vea todavía más seca o reseca que antes de la exfoliación; efectivamente, justo lo que no deseamos conseguir. Debemos tener en cuenta que el proceso de exfoliación en sí es bastante duro para nuestra piel, al implicar literalmente deshacernos de las células muertas y envejecidas de la piel que se encuentran en su superficie.

Además, durante este proceso también tendemos a deshacernos de los aceites naturales que produce nuestra piel, que no solo hidratan sino que también actúan protegiéndola activamente, de forma que es imprescindible reponer la piel de esa humedad tan necesaria para funcionar de manera correcta. No debemos olvidar que el cuerpo necesita agua, y la piel necesita mantenerse adecuadamente hidratada con la finalidad de repararse y protegerse de las fuerzas externas.

También puedes optar por un aceite corporal en caso de que no desees utilizar una crema nutritiva o hidratante. Bastará con el aceite de almendras dulces o con el aceite de coco, que son tremendamente ricos de ácidos grasos esenciales como el omega 3, omega 6 y omega 9, que actúan nutriendo, humectando e hidratando la piel en profundidad, a la vez que por su elevado contenido en vitamina E, ayuda a evitar el estrés oxidativo y reducir al máximo la acción nociva de los radicales libres, que se asocian habitualmente al envejecimiento prematuro.

No te pierdas: Exfoliante químico: qué es y las mejores opciones

No te olvides de la aplicación de una loción corporal nutritiva

Después de la aplicación del sérum, especialmente si contiene vitamina C (la cual, como ya te hemos explicado, es un nutriente esencial muy interesante para la piel porque estimula la producción de colágeno), le llega el turno a la aplicación de un humectante, que ayude a retener la humedad presente en la piel, la hidrate intensamente, y además cree una especie de barrera protectora nutritiva. Por tanto, antes de acabar con nuestra rutina de cuidado de la piel, debemos finalizar con la aplicación de una crema humectante (con glicerina, por ejemplo, sobre la que te hablábamos anteriormente), o bien con una loción corporal, como podría ser el caso de un aceite vegetal.

A continuación te indicamos cuáles son algunas de las opciones más interesantes, sobre todo cuando lo aplicamos después de haber exfoliado la piel:

  • Aceite de coco. Se caracteriza por ser un aceite vegetal bastante interesante, principalmente porque se absorbe fácilmente en la piel, además de ser rico en ácidos grasos esenciales y vitaminas E y . También brinda cualidades antibacterianas y antifúngicas, además de ser un poderoso hidratante. Eso sí, no es recomendable para las pieles grasas y con cierta propensión al acné, puesto que tiende a obstruir los poros, aumentando el riesgo de formación de brotes. ¿La mejor opción? Utilizar siempre aceite de coco sin rerinar, prensado en frío, y a ser posible de procedencia orgánica.
  • Aceite de semillas de girasol. El aceite de girasol se caracteriza por ser un aceite culinario tremendamente común y habitual en la cocina, por lo que se encuentra ampliamente disponible. Presenta un elevadísimo contenido en vitamina E, el cual se absorbe muy fácilmente en la piel, por lo que se constituye como un excelente humectante natural. Por otro lado, también ayuda a proteger la barrera natural de la piel. Eso sí, la mayoría de los aceites de girasol que encontramos en los supermercados son refinados, por lo que la mejor opción es utilizar únicamente aceite de girasol prensado en frío, orgánico.
  • Aceite de jojoba. Se trata de un aceite vegetal que se ha vuelto popular en los últimos años, principalmente por su parecido con el sebo naturalmente presente en la piel, de manera que cuando lo aplicamos sobre ella, las glándulas sebáceas no tienden a producir más grasa, de ahí que sea ideal cuando lo aplicamos como aceite humectante sobre la piel grasa (porque además de no ser comedogénico, no aumenta la cantidad de aceite). También brinda efectos antiinflamatorios y cicatrizantes.
  • Aceite de almendras dulces. Es probablemente uno de los aceites corporales más conocidos y populares, debido a su composición en vitamina E, de reconocida acción antioxidante, minerales como el zinc y el potasio, y proteínas. Además, posee una textura algo más ligera si lo comparemos con otros aceites vegetales, como el aceite de oliva, por lo que su aplicación tiende a ser más sencilla. Eso sí, no es tan adecuado para pieles sensibles, puesto que el riesgo de que pueda producir reacciones alérgicas es bastante elevado.
  • Aceite de semillas de uva. Destaca por su elevado contenido en ácidos grasos esenciales, vitamina E, y una textura más ligera y liviana en comparación con otros aceites vegetales. Proporciona, por tanto, beneficios antioxidantes, antiinflamatorios y antimicrobianos, ideales gracias sobre todo a su composición rica en fitoquímicos.
  • Aceite de semilla de rosa mosqueta. Es cierto que sobre el aceite de rosa mosqueta ya te hemos hablado en distintas ocasiones, y es que se convierte en un aceite vegetal muy valorado ya sea para aplicar individualmente sobre la piel, o incluso para la elaboración de diferentes recetas de belleza, gracias a su elevado contenido en ácidos grasos y en vitaminas A, C y E. De hecho, contiene provitamina A, considerado como un ingrediente activo sumamente útil e interesante a la hora de renovar las células de la piel a la par que brinda una protección relativamente elevada contra la inflamación y el daño oxidativo de la piel (es decir, el ocasionado por los radicales libres, que tan comúnmente se asocian con el envejecimiento prematuro).

Lo cierto es que la aplicación de cualquiera de estos aceites vegetales es sumamente sencilla y simple. Especialmente si los vas a aplicar después de la administración del sérum hidratante con vitamina C, únicamente debes aplicar el aceite inmediatamente después de haber utilizado el suero, lo que servirá de forma muy positiva a la hora de retener al máximo los distintos ingredientes activos presentes en este producto. Igualmente, recuerda aplicar el suero y el aceite corporal con la piel todavía húmeda, de tal manera que el aceite corporal será incluso capaz de retener al máximo la humedad naturalmente presente en la piel, hidratándola y aliviando algunos de los efectos secundarios que comúnmente tienden a surgir después de la exfoliación, como es el caso del enrojecimiento y la inflamación.

No te vayas sin haber leído: Cepillo exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno