Si buscas una herramienta especialmente concebida para embellecer tu piel, el cepillo exfoliante puede convertirse en uno de los más útiles y deseados debido a sus beneficios renovadores.

Podríamos pensar que es un ítem totalmente nuevo y revolucionario, pero en realidad estos utensilios  llevan comercializándose años, sobre todo en tiendas especializadas.

Aunque, es cierto que en los últimos años se han vuelto tremendamente populares gracias al auge del cepillado en seco y de la limpieza facial automatizada.

Así que si sientes curiosidad y te estás preguntando si deberías incorporarlo en tu cuidado semanal, no te pierdas las siguientes líneas.

¿Qué es un cepillo exfoliante?

Como su nombre no deja lugar a dudas, consiste en un cepillo que tiene una serie de cerdas duras para exfoliar la piel del cuerpo, o cerdas más blandas para el rostro.

Su objetivo en ambos casos es eliminar las impurezas, la suciedad, el exceso de aceite y, sobre todo, las células muertas que se han podido acumular sobre la epidermis.

Su funcionamiento, como veremos, destaca principalmente por ser muy simple. Y, por lo general, es una opción excelente para cualquier tipo de piel, puesto que es posible controlar la intensidad y la presión que ejercemos cuando lo aplicamos.

Son varias las razones por las que deberíamos empezar a utilizar un cepillo exfoliante con regularidad.

A continuación te resumimos algunos de los beneficios más interesantes:

  • Limpieza profunda. Proporcionan una limpieza mucho más intensiva, gracias a que sus cerdas frotan con suavidad la epidermis, eliminando una mayor suciedad, impurezas, residuos y aceite o sebo.
  • Mayor renovación cutánea. Acelera el proceso de renovación celular normal de la piel, algo que ocurre cada 28-30 días aproximadamente.
  • Piel más suave y rejuvenecida. Ayuda a tensar la tez, reduciendo con ello la apariencia de los poros -al disminuir su tamaño-, con lo que se consigue reducir el riesgo de formación de líneas de expresión y arrugas. Además, también hace que el cutis se vuelva más suave y radiante.
  • Mayor estimulación. Al aplicar el cepillo en forma de masajes suaves se estimula la circulación sanguínea y linfática. Y el sistema linfático se encarga de recoger los desechos celulares para que puedan ser eliminados a través de la linfa.
  • Ideal para la rutina de cuidado de la piel. Prepara la epidermis para los siguientes pasos de la rutina de cuidado. De esta manera, tanto el sérum como la crema hidratante serán absorbidos más fácilmente, consiguiendo unos mejores resultados.

Por otro lado, también debemos tener en cuenta que, a medida que lo seguimos utilizando, es normal que la epidermis empiece a descamarse, sobre todo según las células muertas son eliminadas.

Es un error pensar que la dermis está seca, básicamente consiste que la piel muerta está desapareciendo de forma efectiva.

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Cómo utilizarlo

Beneficios del cepillo exfoliante
A diferencia del uso de los guantes o esponjas exfoliantes, una de las principales particularidades del cepillo es su utilización en seco.

Esto significa que, para su utilización, no es necesario humedecer la piel ni la herramienta antes de su aplicación sobre el cuerpo.

La mayoría de expertos coinciden en que es perfectamente posible usarlo una vez al día, preferiblemente antes de la ducha.

De hecho, al no ser tan intenso o abrasivo como otros productos exfoliantes, es posible usarlo a diario con suavidad para obtener los mejores resultados.

No debes apretar, puesto que podrías correr el riesgo de que la barrera cutánea se vea afectada, eliminando el sebo natural, que es tan necesario.

Es más, una exfoliación excesiva únicamente tendrá como resultado una mayor producción de aceites naturales y sebo, por lo que la piel podría terminar volviéndose todavía más grasa que antes.

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Siempre debes empezar por los pies, e ir subiendo mediante cepilladas uniformes ascendentes. Cuando llegues a la zona del abdomen, haz un movimiento circular en sentido de las agujas del reloj, y continua ascendiendo hasta el corazón.

Luego sigue por las manos, los hombros y la espalda, para acabar en el corazón. Esto hace fluir la circulación y la linfa para eliminar toxinas.

Si lo vas a utilizar en el rostro, deberás enjuagarlo y aplicar un limpiador en gel. Después empieza con movimientos circulares ascendentes, desde el cuello hasta la frente. ten cuidado en la zona del contorno de ojos.

Por otro lado, se aconseja evitar utilizarlo sobre la piel recién depilada o afeitada.

En este caso, es normal que nuestra dermis se vea comprometida durante varios días después del proceso de depilación, por lo que las bacterias podrían atravesar con mayor facilidad la barrera cutánea.

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¿Qué hacer después?

Es conveniente acabar con el proceso enjuagándonos la piel -por ejemplo, duchándonos y limpiándola con la ayuda de un gel de ducha-.

Luego, simplemente debemos seguir con la rutina, lo que significa aplicarnos una loción humectante o un aceite vegetal rico sobre toda la piel del cuerpo.

Por otro lado, en caso de que hayamos optado por aplicarlo sobre el rostro, en esta ocasión es esencial seguir con un sérum facial y una crema hidratante.

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Mantenimiento

Recuerda que es imprescindible limpiar el cepillo adecuadamente y conservarlo en un lugar seco para mantenerlo en óptimas condiciones.

A la hora de limpiarlo, basta con pasarlo por agua corriente, lo que será suficiente para eliminar la suciedad, las células muertas y cualquier tipo de residuo de maquillaje que haya podido quedar incrustado en las cerdas.

Finalmente, deja que el cepillo exfoliante se seque por completo antes de guardarlo.

Por otro lado, se recomienda hacer cada pocas semanas un lavado desinfectante a base de alcohol, una opción útil para eliminar cualquier residuo bacteriano.

En lo que se refiere a cuál es el mejor lugar donde guardarlo y conservarlo, éste es sin duda alejado de la humedad.

El baño puede ser un buen lugar, siempre y cuando lo tengamos siempre bien ventilado, para evitar que la humedad reinante pueda acabar humedeciéndolo y estropeándolo.

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¿Cómo elegir uno?

La mayoría de los cepillos son efectivos a la hora de eliminar impurezas, células muertas y otros desechos cutáneos que suelen acumularse con el paso del tiempo.

Por tanto, a la hora de escoger una opción, es conveniente fijarnos en algunos aspectos, como por ejemplo la forma aerodinámica y el peso que tiene el producto cuando lo tenemos en la mano, y que, además, su diseño sea fácil y simple y de usar.

A su vez, es incluso aconsejable que contenga múltiples configuraciones o áreas con la finalidad de poder ser utilizado en distintas áreas y diferentes tipos y necesidades de la piel.

En cualquier caso, es esencial encontrar un cepillo exfoliante que no origine daños, sobre todo cuando se utiliza sobre la tez sensible, dado que pueden aumentar la irritación.

En este sentido lo mejor es optar por cerdas naturales que son las más suaves.

En el caso de que el cepillo exfoliante no sea para ti, o quieras explorar otras opciones, te recomendamos que le eches un vistazo a los mejores exfoliantes faciales y corporales.