A todos nos sorprendió cuando el actor Dani Rovira, de 40 años de edad, conocido por su papel como monologuista y por sus papeles como actor en Ocho apellidos vascos o Superlópez anunció que tenía cáncer a través de su cuenta oficial de Instagram. Fue el 25 de marzo del pasado año, y después de 6 meses de tratamiento anunciaba que se había curado; meses durante los cuales confirmó haber usado aceite de marihuana (o aceite de CBD) para aliviar los síntomas asociados a la quimioterapia.

De esta forma, el popular actor y cómico malagueño no solo anunció en las redes sociales su diagnóstico de cáncer (concretamente Linfoma de Hodgkin, un tipo de linfoma que afecta a la sangre, y que comienza en el sistema linfático), sino que, a medida que avanzaba el tratamiento, informaba a sus seguidores de cómo se sentía.

La buena noticia llegó oficialmente a finales del mes de agosto del pasado año, cuando 6 meses después de su diagnóstico, el actor confirmaba que se había curado, con un bonito e inspirador mensaje que publicó en Instagram.

Sin embargo, además de su diagnóstico y pronta curación, el actor ha querido visibilizar no solo la enfermedad y su tratamiento, sino el uso de determinados tratamientos como forma de aliviar las molestias comúnmente causadas por la quimioterapia.

Y es que Dani Rovira acudió a los efectos del aceite de marihuana con la finalidad de aliviar los efectos que, en su cuerpo, estaba empezando a causar el tratamiento contra el linfoma de Hogdkin que padecía.

Lo hizo en una entrevista concedida a Ángels Barceló en el programa Hoy por Hoy que la periodista dirige y presenta en la Cadena Ser, en el que habló no solo acerca de su enfermedad, sino que confesó que tuvo la necesidad de recurrir a las distintas propiedades y efectos medicinales del tetrahidrocannabinol, que es como técnica y científicamente se conoce al THC, uno de los principales compuestos del aceite de marihuana.

Como confirmó el propio intérprete, el THC llegó a convertirse en su remedio para conseguir aliviar los dolores, las náuseas y los vómitos causados originalmente por la medicación y el tratamiento contra el cáncer.

Pero sus efectos no quedaron ahí, ya que el artista confirmó también otros de los efectos comúnmente relacionados tanto al THC como al CBD (otro principio activo que encontramos en el aceite de marihuana): le ayudó a recuperar el apetito, por lo que pudo afrontar la enfermedad de forma mucho más activa.

Dani Rovira supera el cáncer que padecía

¿Qué es el aceite de marihuana, el THC y qué beneficios proporciona según la ciencia?

El aceite de marihuana consiste en un extracto obtenido a partir de la planta de la marihuana, la cual contiene más de un centenar de ingredientes activos, aunque es cierto que principalmente destacan dos: el delta-9 tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD).

Aunque el THC se asocia sobre todo a los distintos efectos psicoactivos que buscan la mayoría de consumidores de la marihuana o cannabis recreativo, es cierto que el aceite de marihuana en sí, como ocurre con el aceite de CBD, son utilizados especialmente con finalidades médicas.

El THC, o cualquier otro cannabinoide, actúa en el cuerpo a través del propio sistema endocannabinoide naturalmente presente en el organismo. Este sistema recibe el nombre de sustancias que el cuerpo produce de manera totalmente natural, y que se tienden a parecer mucho a los cannabinoides de origen vegetal.

Dado que el sistema endocannabinoide ejerce grandes efectos en el cuerpo, por este motivo se cree que los cannabinoides de origen vegetal (como el THC o el CBD) presentan y poseen tantos usos medicinales distintos.

Uno de los efectos más importantes es la homeostasis, que se encarga de regular muchas de las funciones esenciales del organismo, siempre buscando un correcto equilibrio. Así, incluye efectos en el ritmo cardíaco, temperatora corporal, el estado anímico, el dolor, o la memoria y la concentración (entre otros).

En lo que a los beneficios para la salud se refiere, es cierto que, al menos por el momento, no se ha identificado del todo el mecanismo de acción exacto del THC. No obstante, sí se sabe que presenta una afinidad ciertamente elevada con los receptores de cannabinoides en el cerebro (de ahí su efecto).

Precisamente, estas son las distintas moléculas a las que el tetrahidrocannabinol se une para originar y provocar sus diferentes efectos psicoactivos. Y lo mismo ocurriría con el CBD, con la diferencia de que se cree que este tiende a influir en otros receptores, incluyendo aquellos que regulan el dolor y los implicados en la regulación de la serotonina.

En distintos países, la conocida como marihuana medicinal es habitualmente prescrita en personas con dolor que no podría ser tratado de otra forma (por ejemplo, en caso de resistencias a los tratamientos convencionales), lo que incluye principalmente a quienes padecen un cáncer terminal.

En lo que al alivio del dolor crónico se refiere, existen distintos estudios que ya han constatado que el aceite de marihuana puede ser muy interesante a la hora de reducir la inflamación y el dolor neuropático. Pero sus beneficios no se quedarían ahí.

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Los beneficios del aceite de marihuana y de CBD en el tratamiento del cáncer y sus síntomas relacionados

Aún cuando la investigación científica existente hasta el momento es muy prematura, muchos expertos creen que tanto el aceite de marihuana como el propio CBD en sí podría desempeñar un papel interesante en el tratamiento del cáncer.

Específicamente, podría ser de utilidad a la hora de enlentecer el crecimiento del tumor, además de inducir la muerte de las diferentes células cancerosas.

No solo eso, también se ha encontrado que podría ayudar a controlar los síntomas más desagradables asociados con el cáncer y con su tratamiento (quimioterapia), como de hecho ocurrió con Dani Rovira, al ser de utilidad a la hora de disminuir el dolor, los vómitos y las náuseas.

Es más, existe cierta evidencia científica de que el THC, el CBD o una combinación de ambos pueden ser eficaces para aliviar ciertos síntomas y molestias relacionadas con el cáncer, sobre todo con los efectos secundarios de la quimioterapia, como las náuseas, vómitos, el dolor e incluso la propia pérdida del apetito.

De hecho, en Estados Unidos podemos encontrarnos con dos medicamentos comúnmente utilizados para el tratamiento de las náuseas y de los vómitos inducidos por el tratamiento contra el cáncer, y que contienen formas sínteticas de THC.

En este sentido, la investigación sugiere que el dronabinol, una forma sintética del tetrahidrocannabinol, podría ser muy útil a la hora de mejorar el apetito, el sueño, el sabor de las comidas y, sobre todo, la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad.

Aceite de marihuana y Dani Rovira

Otros beneficios relacionados

Como ya te hemos comentado en diferentes momentos, es cierto que los beneficios asociados al THC o CBD no se quedan ahí.

Por ejemplo, la investigación ha demostrado que cualquier persona (por lo que no necesariamente tendrían únicamente que ser pacientes con cáncer), podría beneficiarse de sus distintas cualidades, como la reducción de la ansiedad y mejorar la calidad del sueño.

Se trata, de hecho, de un hallazgo sumamente útil y adecuado, especialmente si tenemos en cuenta, como confesó el propio Rovira, que tanto el diagnóstico como el propio tratamiento del cáncer suelen ser, a menudo, tan abrumadores que causan muchísimo miedo, angustia, ansiedad y preocupación.

Y lo que es aún más interesante:  a sus beneficios añadidos tendríamos que sumarle otro aspecto importante. Y es que la investigación sugiere que, por lo general, el CBD tiende a tolerarse bien, por lo que usado en dosis pequeñas no causaría efectos adversos o secundarios a corto plazo.

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Respecto a sus otros beneficios, el cannabidiol podría ser de mucha ayuda en el tratamiento de comportamientos asociados con la ansiedad, como trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático, desorden obsesivo compulsivo y el propio trastorno de ansiedad generalizada.

Otros estudios han encontrado que el CBD podría ser de utilidad a la hora de ayudar a las personas con enfermedad de Alzheimer, así como en el tratamiento de otros síntomas y trastornos neurológicos, como la epilepsia (principalmente las convulsiones) o la neurodegeneración.

Incluso aplicado en forma de masajes, diferentes estudios han encontrado que el aceite de CBD podría ser interesante en el tratamiento de la rigidez muscular y el dolor articular, además de reducir la inflamación, gracias a que prevendría la liberación de diferentes compuestos “culpables” de desencadenar la inflamación en el cuerpo.

Como vemos, aunque es cierto que los estudios e investigaciones científicas sobre los cannabinoides se encuentran aún en una etapa realmente temprana, los resultados conseguidos hasta el momento parecen ser prometedores.

Tanto, que en diferentes países su uso como medicamento en determinadas condiciones, enfermedades y trastornos de salud, ya han sido aprobados, prescribiéndose en pacientes adultos e incluso en niños (como ocurre con la epilepsia infantil grave).

Como sería no solo el uso del aceite de CBD en la reducción de los síntomas de la quimioterapia o el cáncer, sino como control de las convulsiones epilépticas o los problemas neurodegenerativos.